29 may 2013

¡Me tení hasta la tusa con Marcel Claude!

Puede que a varios de mis amigos les pase. La verdad es que a mí también me sorprende estar tan entusiasmada con la figura de un político, pero como con todo en la vida tengo mis razones. 

¿Por qué tanto color con Claude? Tengo varios motivos de peso. El principal, es que por primera vez, desde que entiendo un poco mejor el funcionamiento del sistema, siento que hay alguien que está representando los intereses de una mayoría pisoteada e ignorante. Sí, ignorante.

Creo que la gran mayoría de la gente no tiene idea de lo trucho que es el sistema. Por supuesto que cada vez más la ciudadanía se está informando sobre las cosas, pero aún así, las principales fuentes de información de la gran mayoría son los medios tradicionales y por supuesto, en un acto de buena fe, la gente cree lo que ellos dicen. ¿Cómo no creerle al Presidente que dio un discurso sobre un país tan auspiciador? ¿Cómo no creer en las cifras que nos dan si es un hecho que hay más malls, más bancos, más universidades, más clínicas privadas? ¿Cómo no creerle a ese candidato simpaticón con la marioneta al lado que viene a 'hacer menos grave' el mundo de la política?

Con gran pesar, debo decir que la mayoría de la gente se compra esas cosas y los niños crecen con esa tradición arraigada en sus emociones, por lo que cuando llegan a una edad adulta, cambiar ese paradigma se convierte en una lucha interna entre lo lógico y lo que siempre ha entendido como 'bueno'.

Pero vuelvo a Claude.

Cuando comencé a informarme sobre este candidato, lo hice con una postura totalmente escéptica, porque la verdad es que no creo que necesitemos un Estado para organizarnos bien; creo que simplemente nos han convencido de que la democracia es el mejor medio para administrar una sociedad. Pero bueno, ese es otro tema, no me desviaré. Como lo decía, escuché con mucho escepticismo lo que Claude planteaba. Asamblea constituyente, plebiscito, la voz del pueblo, bla bla bla. En un principio sonaba un político algo más revolucionario que el restpo, pero nada más. Seguí viendo sus charlas y comencé a investigarlo y me encontré con una grata sorpresa: Claude ha estado activo en los movimientos sociales desde hace muchos años contribuyendo con su área de especialidad: la economía. Ayudó a darle los cimientos técnicos a los estudiantes en sus demandas para exigir educación gratis, ha estado involucrado en organizaciones medioambientales y no gubernamentales, tuvo un intento de hacer un medio de comunicación independiente, etc. Es cierto, no ha estado exento de polémicas en su vida (salida de Oceana, problemas con Diario Uno, militante político de la concertación, ejerció en el Banco Central, y unas cuantas cosillas más), pero también las investigué y llegué a la conclusión de que no hay ningún argumento de peso que amerite no creer en su candidatura. En mi 'investigación', antes de caer como hormiga en la miel, encontré videos en youtube del año 2008, en los cuales mantiene la misma postura que ahora. En otras palabras, si hay algo que considero invaluable en esta candidatura es la consecuencia de Marcel. Él no está hablándole lindo a la gente para ser presidente, todo lo contrario. A través de esta candidatura, él está expresando el pesar de un pueblo reprimido por décadas, y como es economista, tiene fundamentos para argumentar sus posturas radicales (como a todo el mundo le gusta tildarlo). El tipo no tiene pelos en la lengua, no se queda callado y por eso me mueve la guata cuando lo escucho hablar, porque no solo representa una posible solución a muchos de los problemas sociales más apremiantes, sino porque también representa mi rabia, mis penas y mi descontento con el actual sistema. Cuando le preguntan sobre algo que no maneja, lo admite y dice que no puede responder porque no sabe. Cuando le preguntan sobre sus promesas de campaña, es sincero y dice que lo único que puede comprometer es su lealtad y respetar la voluntad popular, incluso si ésta se contradice con sus inclinaciones personales. Cuando le preguntan sobre los temas polémicos (legislación/despenalización de la marihuana, aborto, ceder mar a Perú, derechos de los pueblos originarios, etc.), que generalmente todos los políticos evaden, él responde claramente y en base a argumentos muy sólidos, pero sin duda, lo que más esperanza me da es que, aunque no salga electo, esta candidatura está generando un cambio de conciencia en la gente; la mayoría está despertando y dándose cuenta de que el sistema es absurdo y que no hay ninguna razón lógica para seguir tolerándolo.

A veces me trato de contener de no hablar demasiado sobre él, pero son tantas las emociones y esperanzas que tengo sobre esta candidatura, que es un poco difícil no irse en la volá. Además, es sabido que nadie está financiando la difusión de los planteamientos de Claude y lo que hay hasta el momento se debe a la autogestión y motivación de quienes creemos que esto puede funcionar. Es tan motivante que hay material muy bueno dando vueltas por internet que los mismos adeptos han hecho/diseñado gratis, porque creen genuinamente que unidos podemos mejorar esta hueá de sistema. Un muy buen ejemplo es este video:


No quiero convencerte de que votes por Marcel Claude. Quiero que te informes y que tomes una decisión a conciencia. Votar por el 'menos peor' es un pensamiento que nace del miedo y la represión. Ya basta de hueás. Si queremos dejarle un planeta digno a nuestra descendencia (o por lo menos un planeta en vías de ser digno para la vida humana en armonía con el ecosistema) debemos dejar de actuar u omitir por miedo. La vida es hermosa, y todos en nuestra diferencia debiésemos tener el mismo derecho a disfrutarla por igual. Por eso, yo voto Claude.

PD: Obviamente cambios tan radicales como con los que sueño no van a ocurrir en solo 4 años, pero espero que se entienda que la idea es comenzar a generar esos cambios lo antes posible.



27 may 2013

Para ser bella ¿hay que ver estrellas?

Cuando decides eliminar ciertos alimentos de tu dieta, si eres una persona responsable ciertamente tienes el deber de informarte para suplir los nutrientes que tales alimentos aportan. En mi caso, como producto de mi decisión de dejar los productos de origen animal y optar por alimentos mucho más sanos, he bajado unos cuantos kilos (que ciertamente no me faltaban), ya que ahora consumo mucho menos grasas, calorías y colesterol. Varias mujeres a mi alrededor me preguntan por 'mi secreto', o qué estado haciendo para adelgazar y mantenerme sin tener un efecto rebote en estos 6 meses. Después de revelar "mi secreto", se plantean el veganismo como una posibilidad para adelgazar sin ninguna otra convicción que las motive a hacerlo.

Esa actitud, de hacerlo todo por la imagen, es la que me choca un poco y las prácticas desesperadas e invasivas de la gente por verse bien, sin importar el daño que le puedan estar haciendo a su cuerpo. No soy psicóloga ni tampoco he leído estudios al respecto, pero me parece que el nivel de desconexión que tenemos con nosotros mismos es de un nivel escandaloso. Lamentablemente, por muchos años estuve en la misma onda.

Yo no soy una modelo, y nunca lo he sido. Es más, incluso cuando era flaquísima en mis tiempos de enseñanza media, me veía a mí misma muy gorda y quería bajar y bajar de peso a toda costa; la competencia implícita por quién es más flaca o quién baja más de peso en el grupo de amigas o en el curso es heavy. Cuando entré a la universidad, y dado el ritmo y estilo de vida del estudiante trabajador y luego por comodidad, comencé paulatinamente a subir de peso, al punto en que subí más de 20 kilos en un periodo de 7 u 8 años aproximadamente. En ese tiempo, y hasta antes de comenzar a averiguar sobre alimentación saludable, era un tema que me acomplejaba enormemente. Me saltaba una o más comidas al día, un par de veces hice una dieta en la que me moría de hambre, tomé cuanto té se me cruzó, probé agregando semillas a mis comidas (como las "milagrosas" linaza, chia, etc.), estaba atenta al tip de belleza del matinal, y muchas otras cosas que ahora miro hacia atrás y pienso en lo pastel que fui. Con mi metro sesenta de estatura, quería parecerme a las "niñas lindas" que andan en la calle o que invaden nuestro espacio con la publicidad de la mayoría de los productos; no me gustaba mi pelo, no me gustaba mi piel, no me gustaban mis piernas, no me gustaban mis brazos ni mi abdomen. En definitiva, no me gustaba nada de mi cuerpo porque siempre había estado rodeada de referentes exitosos - a través de la publicidad - que no lucían como yo. Cuando vas a comprar ropa, todo está hecho para mujeres con extremidades largas y torso delgado, pero cuando vas a comer, todo rebosa en grasa, calorías y colesterol, y más encima la sociedad implícitamente te exige que estés delgada, con la piel tersa y con toda la confianza de la vida. Es tanta la presión con la que se encuentra una mente en formación de verse "perfecta" que crecemos con la convicción de que debemos encajar en el estereotipo y de que tiene que ser así, porque si no, nadie se va a fijar en nosotros. Rara vez nos cuestionamos si realmente está bien maltratar tanto al cuerpo solo con fines estéticos. Muy pocas veces nos cuestionamos si realmente es sano física y mentalmente tratar de encajar en el perfil de la topmodel para reafirmar nuestra autoestima en base a lo que una sociedad machista ha impuesto y considera bello (y que nosotras permitimos, claramente).

¿Es sano que mi amor propio dependa de la percepción que otro tenga sobre mi cuerpo? ¿Nos damos cuenta de que estamos criando niños que van a crecer con tremendos vacíos emocionales simplemente porque su apariencia no encaja en el estereotipo? 

He tenido la experiencia de estar cerca de una mujer adulta que se sometió a una abdominoplastía y liopsucción porque su guata había sido el complejo de toda su vida. Yo no soy quién para decidir en qué debiese gastar su plata la gente, pero me llama enormemente la atención que personas de clase media-baja ahorren con tanto esmero y se endeuden para hacerse este tipo de intervenciones. Por lo bajo creo que estas operaciones cuestan 3 millones de pesos, que es más o menos el ingreso líquido anual que reciben los trabajadores sin estudios superiores. Aparte del gasto económico que significa, también hay que considerar la tortuosa recuperación de estas operaciones; la gente está dispuesta a sufrir dolores terribles meramente por estética.
Un caso mucho más obvio y que todos celebran, es cuando la mina de la tele se pone implantes de pechugas. Sale en todas las portadas, las llaman para animar más fiestas y el mundo las admira por tener un cuerpo cada vez más artificial.
Otro ejemplo son las personas que se compran estos suplementos alimenticios y se pasan el día comiendo talco (como los Herbalife). Claro, al parecer estos suplementos son nutritivos y saludables hasta cierto punto, pero yo me pregunto ¿no será más sano comer comida normal y natural? ¿Cuál es el afán de gastar tanta plata, soportar tantos dolores simplemente para encajar en un estereotipo, para sentir la aprobación de la sociedad en términos estéticos? ¿Si realmente quiero verme bien, por qué mejor no optar por legumbres (que tienen proteínas sin grasa ni colesterol malo) en vez de la hamburguesa frita con queso y papas fritas? La desconexión con las necesidades reales de nuestro cuerpo es tal, que simplemente no lo escuchamos. Es más importante "verse lindo". Otra "tradición" que personalmente encuentro macabra, es perforarle las orejas a niñas a solo unos días de  haber nacido ¿Ud. le haría un tatuaje a su hijo de 3 días? ¿Qué diferencia un tatuaje de una perforación a esa edad? Si ella quiere ponerse aritos cuando grande, que tenga la opción de decidirlo, ¿por qué nos sentimos con el derecho de imponer ese elemento estético?

Creo que no es un tema menor, porque estamos transmitiendo ese mensaje a las generaciones futuras: hay que irradiar perfección por todas partes, sin importar cómo realmente te sientas... la imagen lo es todo. Al caer en estas conductas las validamos y sin quererlo estamos imponiendo esa visión de belleza en las mentes más jóvenes y en formación. No estoy en contra de lo visualmente estético, pero sí creo que debemos ser más cuidadosos en la importancia que le damos y hasta qué punto validamos los estereotipos. 

Para ser bella no hay que ver estrellas, solamente hay que cambiar el chip y aprender que la belleza es algo tan abstracto y personal que no debiésemos permitir que nadie nos  imponga considerar lindas solo ciertas características o atribuciones.

10 may 2013

Eppur si muove


"'Y sin embargo, se mueve'. Estas palabras las diría como si fuera un susurro casi inaudible Galileo Galilei al terminar la lectura de la abjuración a que fue forzado por los inquisidores generales de la Iglesia Católica el 22 de Junio de 1633. Se trataba, como se sabe, de obligarlo a desmentir, condenar y repudiar públicamente lo que había sido y seguía siendo su profunda convicción, es decir, la verdad científica del sistema copernicano, según el cual es la Tierra la que gira alrededor del Sol y no el Sol alrededor de la Tierra."
Este texto lo saqué de El País Internacional en caso de que no conocieran el contexto de tan célebre frase.

Cuando escuché por primera vez la historia de Galileo, me horroricé y pensé "pero ¡cómo eran tan cerrados si es obvio que la Tierra es la que gira al rededor del Sol! ¡cómo una creencia puede ser más fuerte que a realidad comprobable!" Ahora que observo más detenidamente, me doy cuenta que esto sucede todos los días y en muchas más circunstancias de las que nos damos cuenta.

Donde sucede más a menudo es con los temas que entran en conflicto con creencias religiosas. A menudo, por más que agnósticos o ateos den argumentos lógicos y comprobables sobre ciertas situaciones, la persona que tiene arraigada cierta creencia termina sin argumentos diciendo en el mejor de los casos "entiendo lo que dices, pero nada de lo que digas va a hacerme cambiar de opinión". Algo similar sucede en:


  • Política: cuando se defiende a muerte a un candidato particular, sin escuchar otras perspectivas.
  • Estilos de vida: en mi caso puedo hablar desde la perspectiva de una persona vegana. Si me extendiera en este tema podría escribir un libro, por eso no lo haré jaja.
  • Tradiciones culturales: como con el rodeo, el taurismo, las peleas de gallos, consumismo (como un estilo de vida), etc.
  • Arte: cuando, por ejemplo, ciertos seguidores de un estilo determinado de música se creen superiores por escuchar tal estilo y sienten que el resto es inferior por escuchar algo que tal vez no es tan sofisticado musicalmente.

Se me vienen muchos ejemplos a la mente, pero creo que con esos es suficiente. Y no digo que sobre estos temas yo tenga la razón o verdad absoluta ¡por supuesto que no! Mi punto, es que creo que abrir nuestra mente a otras posibilidades es positivo, incluso si implica tener que cambiar de parecer, porque generalmente las discusiones en torno a estos temas siempre terminan con insultos o argumentos falaces que desvían completamente el tema central e impiden un debate sano. ¿Por qué mejor no vemos las cosas de una perspectiva más constructiva? En volá ese candidato que tanto odio por ser del oficialismo/oposición tiene un argumento bien fundado. O ¿por qué no aceptar que cierto aspecto de tu tradición o estilo de vida puede no ser tan saludable o positivo como se piensa? ¿En qué estaríamos si aún creyéramos que la Tierra es plana o que el Sol gira en torno a ella? ¿Qué pasaría si siguiéramos pensando que las mujeres somos impuras en los días de nuestro periodo? ¿Por qué 'sabemos' que no existen las brujas ni las hadas pero seguimos creyendo en la virgen y el espíritu santo? ¿En qué estaríamos si nunca cediéramos ante la evidencia o argumentos sólidos? ¿Será que el éxito está tan sobrevalorado que nos frustra aceptar que podemos equivocarnos?

Creo que para crecer como individuos y como sociedad debemos aprender a aceptar que nos podemos equivocar (en cualquier ámbito de la vida), que la información que manejamos como verídica puede cambiar con nuevos antecedentes que antes no conocíamos. Sería sano no apegarnos tanto a las ideas convencionales, siempre recordando que ningún extremo es saludable, pues a veces es difícil no apasionarse con las visiones personales, me incluyo.

¿Será que podremos llegar a ese punto de respeto por la diferencia? No lo sé, pero por mientras trabajaré personalmente para lograr expresarme y vivir con respeto hacia mi entorno, no tengo nada que perder. Como escuché por ahí alguna vez, 'para aprender hay que estar dispuesto a cambiar de opinión'.






Apología de Marcel Claude

El tema social hace un par de años para mí es uno de los aspectos más importantes en mi vida. No sé si será porque soy muy sensible o qué, pero a mi corta edad llegó un punto en que el sistema me hizo colapsar emocionalmente. No soporto la injusticia, no soporto el abuso de poder, no soporto la indiferencia voluntaria, no soporto el no querer cambiar de opinión solamente por tozudez.
Hasta hace un par de semanas, el tema de las presidenciales me era completamente indiferente, porque con la información que manejaba hasta ese momento entendía que sería otro proceso igual a los anteriores: promesas, mensajes de esperanza, sonrisas, y un mundo bilz y pap para que una vez asumido el poder, todo eso fuera parte del pasado y que todo siga igual. Un día - ya no recuredo cómo - me enteré de que Marcel Claude era candidato a la presidencia. El nombre me sonaba, y luego recordé que era el economista que hace muchos años había estado asesorando a los estudiantes movilizados y que también había hecho una charla para el Movimiento Zeitgeist en Chile en 2011.

Comencé a ver las charlas más recientes y mi apatía ante el sufragio se fue a la mier... Siempre dije que sería la primera en votar si veía que había un candidato que representara las demandas y descontento colectivo. Obviamente como mi esperanza en la sociedad estaba perdida, pensé que eso nunca ocurriría. Afortunadamente me equivoqué.

A medida que he ido viendo videos en youtube (como este, este, este y este, que, de paso, recomiendo completamente) de Claude me he dado cuenta que como sociedad le tenemos mucho, pero mucho miedo al cambio. Hay una marcada estigmatización y mala intención a ciertos aspectos de su discurso, lo que me llama mucho la atención y me preocupa, no solo porque desvirtúa el mensaje de "mi candidato", sino porque es un reflejo de lo cerrado que somos cuando nos muestran las cosas desde una perspectiva distinta a lo que estamos acostumbrados.

A continuación enumero algunos de los argumentos, muchos de ellos falaces, en contra de Claude:


1.- Su supuesta propuesta chavista

Claude abiertamente ha manifestado que considera positivos algunos aspectos del gobierno de Chávez, al igual que los de otros países como Argentina, Bolivia, Bélgica, Noruega, etc. Lamentablemente solo hace falta juntar la palabra "positivo" y "Chávez" en una oración para que te tachen inmediatamente de comunista, sin siquiera escuchar el resto. Escuchamos lo que queremos y tergiversamos antojadizamente las declaraciones que nos asustan "a primera vista". Si se dan el tiempo de ver y entender los videos que dejé más arriba, queda en completa evidencia que lo que quieren hacer es demonizar a Claude.


2.- Problema legal que tuvo como Director Ejecutivo del Diario Uno

Atacan a Claude solamente por un artículo del año de la cocoa que aparece en diario El Ciudadano. Es todo lo que he encontrado por internet y lamentablemente no hay que ser partidario de Claude para intuir que está escrito "con malicia". Después es solo cosa de leer los comentarios más abajo para corroborar que algo trucho hay. Lo más cercano a la verdad que he encontrado es esto. Lamentablemente está pésimamente redactado y hasta con errores de tipeo y ortografía, por lo que no logro entender a cabalidad qué pasó. Si alguien es más caperuzo que yo descifrando una pésima redacción combinada con el tecnicismo legal, le agradecería un montón que me ayudara a entender. De todas maneras, si fuera algo realmente grave y fundado, creo que Claude habría tenido que cumplir alguna condena o pagar lo que se le acusaba; hasta donde sé, no ocurrieron ninguna de las dos cosas.


3.- Interpretar sus palabras "hay que tomarse las calles" casi como "salgamos a quemar micros"

Este es uno de los puntos que más me da pena y por el motivo que no me gusta uno de los otros candidatos similares a Claude. Por si a alguien no le ha quedado claro, Claude postula que su presidencia se basaría en la participación ciudadana. Como Claude claramente no va a tener el apoyo de los partidos para legislar (porque sus propuestas son una clara amenaza al lucro con el que una minoría vergonzosamente poderosa se hace más millonaria día a día). Él plantea que esta es la manera de ejercer presión ante esos pocos seres humanos que deciden el futuro de millones de personas: el salir a manifestarse para demostrar la voluntad popular. Jamás ha dicho que hay que salir a quemar micros o a romper semáforos. Lamentablemente, Parisi tergiversó esta idea a conveniencia de su propia candidatura basada en el "seamos felices en un mundo Bilz y Pap" lo que queda de manifiesto en este video (la cara de Marcel lo dice todo). El discurso de Parisi y su manera de hablar lo hacen parecer a un vendedor, lo cual no me puede dar confianza a pesar de todas las sonrisitas que pueda ofrecer.


4.- Visión pesimista y amargada y "rabietas" en pantalla

Muchos comentarios que he leído sobre Claude critican que lo ve todo negro y malo. Y en esto me siento particularmente identificada con él. Por una parte concuerdo completamente con que hay que disfrutar la vida y debemos tratar de ser felices y realizarnos como seres humanos. Para mí, y creo que a Claude le debe pasar lo mismo, eso es completamente válido siempre y cuando mi realización personal o mi felicidad no pase a llevar los derechos básicos del resto. Creo que nos hará mucho mejores personas el entender que todo se trata de la dualidad exigir y ceder, dar y recibir (ninguno de los extremos me parece saludable, porque tampoco debemos ser mártires y vivir en función del bienestar de terceros olvidando el yo). No todos en la vida tenemos las mismas oportunidades ni intereses. A pesar de nacer en una familia de clase media baja, pude sacar mi carrera y encontrar un trabajo decente que me permitió olvidar el llegar fin de mes sin pedir adelantos o préstamos (lamentablemente no todos tienen las mismas oportunidades ni circunstancias). Esa fue la historia de mi familia desde que recuerdo, y por lo mismo no puedo y me niego a olvidar cuando revisaba los bolsillos de toda mi ropa para ver si encontraba alguna moneda, o cuando teníamos que ir a llorar al colegio para que me dejaran seguir estudiando sin pagar las mensualidades, o cuando llegaba de clases y todos mis compañeros volvían contando sus vacaciones en diversos lugares del país y yo, gracias a un gran esfuerzo de mi aguerrida madre, solo había ido un fin de semana a Cartagena, o cuando en mis años de universitaria me enfermaba y tenía que endeudarme a 8 o incluso 10 cuotas para pagar 20 mil pesos en medicamentos, o cuando en esa misma época no logré costearle los exámenes ni tratamiento a una de mis gatitas que estaba muy enferma, o cuando no tenía plata para fotocopiar los libros, o cuando no tenía plata para tomar más de dos micros (antes de Transantiago) al día y tenía que caminar más de media hora para poder transportarme. De verdad podría seguir con muchas situaciones, muchas. A lo mejor mis carencias materiales no fueron tan extremas, pero sí hay un porcentaje escandaloso de personas en el mundo que viven en condiciones deplorables e indignas... loco, hay gente que muere de hambre y de frio!!! A veces creo que quienes tildan a Claude de pesimista jamás han pisado un hospital público, no sustentan a su familia con el sueldo mínimo, no usan el transporte público, no salieron con una deuda millonaria de la universidad, no conocen las pensiones miserables de los jubilados actuales, no tienen idea de la situación medioambiental, jamás han escuchado hablar de transgénicos, etc., etc., etc.
A mi parecer, es gravísimo que nos hagan ver que las cosas no son tan malas. Creo que el panorama ES nefasto. Desde que nacemos nuestros padres tienen que sacarse la chucha con jornadas de hasta 12 horas de trabajo (lo digo porque mi papá tiene esas jornadas), llegan absolutamente cansados a la casa, lo único que quieren es olvidarse de sus días de mierda, prenden la tele, no tienen contacto con sus hijos, nos olvidamos de demostrarnos afecto y en vez de tiempo, a nuestros seres queridos les damos celulares, plasmas, consolas y un sinfín de objetos que muchas veces no necesitamos. Nos olvidamos que somos humanos, peleamos por nimiedades con nuestra familia,  el niño manifiesta su tristeza en el colegio haciéndole bullying a su compañero más débil. Los papás golpean al niño por portarse mal, el niño comienza a crecer con la tele, farándula, fútbol, teleseries, cahuines y así es como se crea a gente que prefiere no pensar. A los hijos de la tele les hacen creer que el "enemigo" es el cabro que está tirándole piedras al guanaco, siendo que ese chiquillo solamente está expresando su descontento de la manera que conoce. Tachan a esa persona de terrorista, de lacra social, le dedican media hora en los noticiarios centrales, pero los abusos que se cometen día a día contra toda la clase trabajadora pasan piola, porque es más entretenido ver quién es eliminado del reality de turno. La pobreza, el lumpen, el vandalismo y la delincuencia son PRODUCTO de un sistema enfermo; no, no son la causa, son solamente el síntoma de un círculo vicioso que nosotros mismos tenemos el deber de romper. La vida en sí es hermosa y fascinante, pero debe serlo para todos por igual, respetando cada una de nuestras diferencias. El que no quiera ver que el sistema completo es un fraude simplemente no ha abierto sus ojos lo suficiente y se traga toda la información que la mayoría de los medios difunden. Es toda esa carga emocional la que Claude expresa cuando habla, porque es una triste realidad. Mas aun cuando se sabe que hay personas que ganan en un mes lo que otros ganarían en 20 o más años.

5.- La radicalidad (negativa) de sus propuestas

Si creen que los problemas sociales se van a solucionar con parches curita, están siendo muy ingenuos. El sistema es una herida infectada en la sociedad y necesita intervenciones profundas. No sé qué más puedo decir al respecto, porque para mí es un poco obvio. 

Para cerrar esta entrada, quiero aclarar que no estoy metiendo las manos al fuego por Claude. Solamente lo apoyo porque siento que de verdad por primera vez alguien ha levantado la voz reprimida del pueblo, y confío en que no cambiará su discurso una vez electo, porque lleva demasiados años informando sobre el sistema fraudulento y su discurso no cambió al candidatearse a la presidencia. Creo que su candidatura es honesta porque siempre tiene argumentos muy sólidos para responder todas las preguntas que le hacen, incluso los temas más polémicos que generalmente los políticos evaden, como el aborto, legalización o despenalización de la marihuana, matrimonio igualitario, etc., y cuando no maneja un tema, lo reconoce y responde abiertamente con un "me declaro ignorante al respecto"; no evade preguntas de ningún tipo (salvo algunas con nulo aporte a un debate social, como cuando Tomás Mosciatti le preguntó en qué Isapre estaba). Creo que los poderes fácticos están un poco asustados al ver que la gente está tomando conciencia de que si exigen sus derechos unidos en una sola voz, ellos se irían a la soberana punta del cerro, por lo tanto caricaturizar a alguien que representa realmente a esa mayoría es lo más conveniente para desacreditarlo ¡por favor no dejemos que eso pase!

Por último, creo que también debemos difundir este tipo de candidaturas en nuestros círculos, por eso me han visto tan activa políticamente. No se trata de convencer, sino de informar para que cada uno haga funcionar la materia gris y hagamos un cambio real de una buena vez. La candidatura de Marcel no tiene financiamiento, y lo que se ha logrado hasta ahora solo se ha hecho a través de voluntariado y autogestión de personas que creen que este proyecto puede ser viable.

¡Usemos el poder que nos han hecho olvidar que tenemos  por la chucha!

2 may 2013

Oye pero ¿pa' qué tan grave?

Resentida, grave, crítica, comunista de mierda, por qué no te vas a meditar un ratito, etc. Hace un par de años ya estos calificativos y frases son parte de los mensajes que recibo de las personas que tienen contacto conmigo en las redes sociales, principalmente Facebook. En algún momento me cuestioné realmente si debía censurarme, si le estaba dando mucho color, si en realidad todo era tan negro. La conclusión a la que llegué me sirve de argumento para esta entrada.

Estoy completamente de acuerdo con que hay que disfrutar la vida a concho y hay que intentar ser felices, porque no tenemos certeza de que haya otra oportunidad para hacerlo. Mis comentarios y publicaciones críticas e incisivas hieren la sensibilidad de muchos de los que me leen, al punto de que me han llegado a eliminar o bloquear por ser una persona "muy negativa" (lo encuentro sumamente válido y lo entiendo perfectamente, porque yo también he eliminado a montones de personas que no considero un aporte). 

En un ejercicio que hice hace algunos meses, para ver si podía ser "menos grave" intenté cerrar los ojos a todas las temáticas sociales que me apenaban y que terminaba canalizando a través de la rabia: pobreza, injusticia, desigualdad, abuso, indiferencia, desinformación, ignorancia voluntaria, etc.; son tantos los ámbitos que en realidad no los puedo abarcar todos solo en una entrada de blog. La cosa es que el ejercicio me resultó bastante difícil. Solamente en un día normal en los traslados desde mi casa al trabajo y viceversa veo animales no humanos durmiendo a la interperie y desnutridos, animales humanos asquerosamente hediondos y sucios mendigando una moneda para poder comer algo en el día, rostros tristes, cansados y ensimismados en el transporte público, gente peleando a gritos con los choferes de micros por nimiedades, abuelos que con suerte se pueden mover y niños de 5 años deambulando solos por las calles, lanzazos, etc. Obviamente no es lo único que veo, también me enfoco en las cosas positivas y es lo que me permite sobrellevar el impacto que me causan las situaciones anteriores, pero a la vez me pregunto ¿podríamos evitar todo eso? Es ahí cuando se me hace imposible cerrar los ojos y cuando considero un acto irresponsable el hacer la vista gorda.

Si tú, tu mamá, tu papá, tus tíos, tus hijos, tus abuelos, tus amigos y tus colegas somos completamente indiferentes al sufrimiento, al abuso y a la violencia que se ejerce contra la gran mayoría de la población, estamos avalando tal comportamiento. Es verdad, yo y unos cuantos pelagatos más que actualmente piensan similar a mí no podríamos cambiar sustancialmente estas situaciones, pero sí podríamos lograrlo si el que piensa que no puede cambiar nada se une a los que sabemos que la masa es la poderosa.

¿Por qué solamente reaccionamos ante actos extremadamente brutales con rabia? ¿Por qué no nos enojamos de verdad al saber que la mayoría de los jubilados TIENE que vivir con menos de 80 mil pesos de pensión, aun cuando tienen problemas de salud? ¿Por qué nos escandalizamos tanto verbalmente sobre el circo político (no solo de Chile) y  nos limitamos a negar con la cabeza cuando vemos noticias? ¿Por qué nos conformamos con un "así es la vida"? ¿Por qué no nos indigna como sociedad que una persona muera de hambre cada 3 segundos? ¿Por qué no nos interesa que a menos de una hora de Santiago haya gente que no tiene suministro digno de agua potable? ¿Por qué no veo el trasfondo de todos los desmanes que hacen los encapuchados en las marchas? Podría seguir eternamente con este tipo de preguntas. El punto es que somos tan egoístas, nos han enseñado a vivir y valorar tanto la individualidad extrema, que si no le afecta directamente a alguien de mi entorno cercano, no es mi problema ni debe importarme. El sistema en el que vivimos, hace que nuestras prioridades se alejen de nuestras necesidades básicas para tener una vida digna. Sin ir más lejos, y lo digo porque pasa en mi propia familia, demostramos el amor y el afecto a través de las cosas materiales; la gente trabaja robóticamente todo el mes para ganar un sueldo que en muchos casos simplemente no alcanza. A pesar de eso, la prioridad de esas personas es regalar o adquirir el último celular del mercado o la tele gigante que ni siquiera saben configurar para sacarle el máximo provecho. Nos hemos olvidado de que el afecto y el amor se debiera demostrar básicamente dedicando tiempo de calidad a quienes amas. Creo que si pasáramos más tiempo en contacto con otros seres humanos, haciendo cosas humanas, estaríamos mucho mejor como sociedad, pero claramente con el ritmo de la vida actual, es imposible pasar más de dos horas de calidad con tus seres queridos.

Ayer, para la marcha del día del trabajador, nuevamente quedó la escoba con los destrozos. Yo sé y creo firmemente que la violencia no es el medio para solucionar nada; solo genera más violencia, pero lo que más me llama la atención, es que la gran mayoría de la gente cree - muchas veces gracias a los medios de comunicación masiva - que la violencia de los encapuchados es gratuita y solamente lo hacen porque son "malos", que no hay un trasfondo detrás. Repito, no estoy justificando la violencia; no creo que sea un medio de resolución de conflictos, pero sí pienso que no todas las personas tienen la misma manera de reaccionar frente a la violencia. En las noticias ayer decían "los encapuchados se desquitaron principalmente con el mobiliario de los bancos e instituciones de educación superior"... ¿no les dice algo a ustedes eso? ¿No les dice que puede que haya personas que tengan más información que ustedes y tengan "motivos" para sentir rabia y frustración contra esas instituciones y que la única herramienta que esa persona ve para descargar su rabia es una piedra? (El tema del lumpen, flaites y delincuencia claramente es un SÍNTOMA (no una causa) de una sociedad enferma, pero para no irme por las ramas no desarrollaré mis ideas en esta entrada)

Hoy - a un día de que quedara la cagá en Santiago - acompañé a mi abuela a una caja de compensación, porque desde hace más de 13 años que está pagando un crédito de 500 mil pesos en cuotas de más de 30 lucas (por favor, hagan el cálculo). Producto de eso y de los súper negocios y transacciones de las AFP que le dan tanta prosperidad económica al país, mi abuela está recibiendo menos de 3 mil pesos mensuales... sí, MENOS DE TRES MIL PESOS mensuales de pensión . Hace más de dos meses que fuimos a ver qué pasaba y nuestra solicitud ni siquiera estaba en trámite ¿ustedes creen que no me dieron ganas de quemar la hueá? ¿Quién le paga las cuentas, la comida y la salud a mi abuela? ¿Qué pasa cuando una institución te debe plata a ti (por error de sistema, o por lo que sea)? Te tramitan eternamente hasta que por cansancio te devuelven lo que corresponde, pero nadie te devuelve el tiempo que gastaste en los trámites ni las rabias que tuviste que pasar porque te privaron de tu propia plata, pero ¿qué pasa cuando tú le debes algo a una institución? Claramente el poder está en manos de ellos, porque tienen la facultad de cobrarte lo que debes más los intereses generados por mora y pueden quitarte tus propiedades en menos de tres meses si no tienes para pagar con plata. El tema acá no es por qué no fuimos a reclamar antes, el tema es que estamos en un sistema donde estas instituciones contratan y capacitan a sus funcionarios (que claro, necesitan trabajo para sustentarse) para vender productos abusivos y hacen firmar a gente vulnerable y que no entiende bien lo que está aceptando. Yo sé que esos funcionarios que dan avances y créditos reciben comisión por producto vendido, y entiendo que todos queremos mayores ingresos a fin de mes para tener un poco más de holgura económica, pero ese no es el tema de fondo. El tema es que las instituciones "de ayuda social" lucran con los derechos básicos del ser humano. El tema es que las instituciones de educación lucran con los sueños de las personas. El tema es que todo es lucro. El tema es que nos han lavado tan bien el cerebro desde la cuna, que cuando vemos a una persona que es sensible a los abusos y reclama por lo que le parece injusto la calificamos peyorativamente. Y aquí es donde lo relaciono con lo que me pasa: yo, una persona analítica y realista, que no me gusta que abusen de las personas, que me manifiesto en contra del sistema violento, que hablo con la verdad (casi siempre cruda), que veo frustraciones en la gente por no tener los medios para vivir tranquilamente, que me enojo porque la gente ve morir a sus seres queridos por no tener plata para costear el tratamiento de salud, que que me da pena e impotencia ver tanta desigualdad, que informo sobre cómo nos están envenenando a través de la comida y el agua y otros mil etcéteras... yo... ¿ de verdad soy yo la que está mal? ¿De verdad estoy mal por querer vivir en una sociedad justa y libre? ¿De verdad está mal querer dejarle un planeta más compasivo y saludable a mi descendencia? ¿De verdad es tan malo pensar en el bienestar común?

Después de tantos cuestionamientos, he llegado a la conclusión de que yo no estoy mal. El sistema convenientemente hace que las personas como yo nos veamos como gente grave, resentida y violenta. Nuestra violencia (ya sea verbal o en las calles) solo es una reacción al sistema violento, y en cuanto al resentimeinto... ¡pucha qué buena palabra! Significa que soy capaz de sentir y de reaccionar al medio; eso me hace una persona consciente y consecuente. En algún momento me molestaron e hirieron tales calificativos. Ahora solamente me hacen sentir más humana y compasiva. Ser consecuente es una de las cosas más satisfactorias en la vida. Los invito a todos a humanizarse un poco más. Luchar y patalear por el bien común es humano, justo y natural. No hacer nada implica que nada va a cambiar y eso sí que me asusta.