18 dic 2013

Lo más difícil de ser vegano/vegetariano

A comienzos de diciembre cumplí un año sin carne en mi dieta; el veganismo lo adopté unos meses después. Decir "voy a dejar de comer carne" fue casi como salir del clóset, porque mi pareja y casi todo mi círculo social y familiar no tenían más que prejuicios al respecto.

Me gustaría recapitular mi vida en este año en cuanto al veganismo.

A pesar de que muchos piensan que lo más difícil es dejar de comer carne, para mí no lo fue. Hace rato que ya no estaba disfrutando comer carne y a veces me daba asco masticar carne, al punto que tenía que escupirla y no podía seguir comiendo. Mi inconsciente de a poco fue cambiando mi percepción y ya me costaba dejar de pensar que en realidad era el cadáver de un animal que había tenido una vida de mierda para llegar a ser mi comida.

Lo más difícil para mí ha sido tener que lidiar con un mundo poco amigable con los veganos y aquí la lista es algo larga:

 1. Ser el weirdo, el fome, el que come puro pasto, el que tiene una vida llena de límites.
Recuerdo cuando aún no era vegana, le estaba explicando a una persona que solo era vegetariana y me dijo algo como 'ah, ahí sí po, mi hermana es vegana y prácticamente no se puede lavar ni los dientes'. En esos momentos, como había tomado hace tan poco la decisión, me reí, pero en mi interior puse una cara de what the fuck loco, esto es una decisión! Unos meses después, ya vegana, en un evento de la empresa una persona vio que rechacé torta y me preguntó por qué. Le expliqué y me dijo algo como 'ah, es que yo veo crema o chocolate y me da lo mismo de dónde venga, no podría no comer eso, es tan rico! ja - ja - ja'. A esas alturas, no me causó gracia en lo absoluto, por lo que no me interesó quedar bien con nadie. Hice un esfuerzo de no darle una charla de lo que padecen las vacas lecheras a esa loca que más encima estaba embarazada y simplemente me abstuve de empezar una discusión inerte en un ambiente de fiesta.

Las comidas familiares, las salidas a comer con amigos, las fiestas de amigos, los asados (ahg, los asados). Amigos y familia, si voy a un asado o comida donde haya carne por usted, significa que es importante para mí, porque de verdad lo paso muy mal cuando veo a gente comer animales. Trato de disimularlo, porque entiendo que solo yo estoy en mi cabeza y que solo yo entiendo por qué le doy "tanto color", pero de verdad tengo que hacer un gran esfuerzo para no empezar a gritarle al mundo lo cruel de sus hábitos (ver punto 5).

2. Las tallas/preguntas fomes y repetidas
Oye, pero come un poquito de esto, si no pasa nada!"
"¿Y tampoco comí pescado?"
"¿O sea que no comes ningún tipo de carne?"
"Te voy a tener lechuguitas pa' que puedas comer algo ja ja"
"¿Entonces el asao es en tu casa?"


Por favor usted no lo diga. Con suerte, estará dentro de las 10 primeras personas que le han dicho eso a un vegano y como bien dice el dicho "chiste repetido sale podrido". La verdad, es pajita.

Quien ha decidido hacerse vegano lo hace por una convicción y por sensibilidad. La mayoría de los omnívoros no saben las mismas cosas que los veganos saben sobre el proceso y todo lo que involucra la explotación animal y tenemos una perspectiva de las cosas completamente diferente. Tallas del tipo "detengamos la masacre contra las lechugas, veganos asesinos" son re-fomes; creo que en menos de un año me han mandado como 3 veces un meme relativo a la capacidad de sentir de las plantas o a la masacre de los pobres vegetales (sólo por dar un ejemplo), como si eso fuera hacerme olvidar los motivos que tuve para cambiar mi estilo de vida. La primera vez me causó gracia, pero después ¿pa qué? ¿para hacernos ver lo 'equivocados' que estamos a través de un chiste/meme repetido?

Yeah sure.

En realidad pienso que los que le buscan el odio a los veganos (y con esto me refiero a quienes tiran tallas en contextos no pertinentes o envían memes tratando de ridiculizar el veganismo de la nada) lo hacen por la disonancia cognitiva que sus hábitos les causan, pero bueh.

3. La comodidad del omnívoro
Antes podía levantar el teléfono y pedir algo para comer, salir de la casa e ir a comer a cualquier parte, salir con amigos e ir a donde se nos ocurriera, ir a comer a la casa de algún familiar o amigos y no ser "un cacho" para nadie.
Creo que esto es lo que más echo de menos de mi vida de omnívora, pero se puede vivir perfectamente con ello.

4. Desinformación y prejuicios
Hay demasiada desinformación. A tal punto, que muchos piensan que el pollo, el pescado o los mariscos no son carne, o que el queso no es lácteo. Me ha pasado en varias oportunidades que pregunto por alguna opción "sin carne" (ni siquiera uso la palabra veganismo) en locales y me dicen "sí, tenemos ensaladas surtidas con jamón o atún". La gente ni siquiera asocia que la carne es el trozo de un animal muerto, mucho menos saben (ni quieren saber) sobre la tortura que su alimentación y estilo de vida significa para la triste vida de millones y millones de esclavos animales.
También entiendo que hay muchos prejuicios "en contra de" los veganos, debido a la fama de fanáticos que tenemos y con respecto a ese tema, me refiero en el siguiente punto, que también es algo que he tenido que aprender a trabajar.

5. Contenerse para no convertirse en el vegano fanático que a todo el mundo le cae mal (no me contengo para caerle bien a la gente, sino que por salud mental).
Cuando decidí entrar en la senda del veganismo, al principio me costó demasiado procesar tanta información.

Se me ocurrió empezar a ver Earthlings pero no pude, NO PUDE verlo entero. Nunca tengo pesadillas a causa de películas o material audiovisual, pero esa noche, después de ver algo más de media hora de este documental no podía conciliar el sueño, no podía parar de llorar. No entendía (no entiendo) el nivel de indiferencia al que hemos llegado como sociedad, en la que por mero gusto, placer y vanidad justificamos prácticas dignas de la mejor (¿peor?) película de horror. No podía dejar de escuchar los chillidos de los cerditos prácticamente recién nacidos a los que les cortaban la cola sin anestesia... oh hueón, lo recuerdo y me dan ganas de explotar. Recuerdo la sensación de querer que llegara una tormenta solar y nos destruyera a todos los humanos.

Cuando estoy en ese estado de odio por la humanidad, trato de recordar el tiempo en que yo misma me ponía a discutir por internet con veganos o vegetarianos, tachándolos de intolerantes, fanáticos religiosos, etc. En un gran esfuerzo trato de recordar  mi perspectiva en ese entonces y trato de entender que no todos manejan la misma información que yo, que no todos tienen la misma sensibilidad que yo, e incluso que hay personas que en verdad no sienten nada al ver a un animal agonizando y chillando de dolor y miedo. Debo decir que la tolerancia al mundo omnívoro es una de las cosas que más trabajo me ha tomado. Debo hacer un gran trabajo mental cuando tengo que comer con gente que come carne (sí me molesta mucho, no me da lo mismo), o cuando escucho a personas que dicen en tono muy liviano que no tranzarían el brillo de su pelo, sus pestañas perfectas o el placer de comer torta solo porque "daña a los animales". Cuando escucho hueás así me dan ganas de tener autorización para testear por un solo día cosméticos en ellos, o meterles un falo caliente con semen en sus vaginas (a las minas, obvio) para preñarlas y que produzcan leche para que otra especie la consuma por mero placer... a ver si seguirían pensando lo mismo. Estoy segura de que muchos se van a sorprender de mis palabras "tan crudas" y "amargas". Lo que a mí me sorprende es que en verdad esas cosas pasan, pero como no las vemos, y como les pasa a conejos o a vacas lo minimizan. El ser humano no es superior a ninguna otra especie! Ningún animal se merece ese trato, sea humano o no. Después con la cabeza más fría, obviamente sé que no sería capaz de hacer nada similar (ni siquiera desearlo de verdad) y que estaría lejos de ser una solución al maltrato animal.

Me duele profundamente y también soy consciente de que la gran mayoría no entiende por qué este tema nos afecta tanto. Una vez me dijeron "¿pero cómo tanto?". Es simplemente que después de tanta información no puedo hacer la diferencia entre una pechuga de pollo, una ubre de vaca o un pecho de una mujer. Para mí todo es carne y fue el cuerpo de un ser que vivió y que no era necesario que muriera para estar en el plato de nadie.

El otro día fui al supermercado y veía a la cajera pasar por el lector cajas de leche, muchas golosinas (gomitas, chocolates, marshmallows, etc), quesos, helados, cosméticos. En esa compra no había nada que fuera chocante a simple vista (como un costillar por ejemplo), pero TODO lo que esa persona compró llevaba implícito sufrimiento animal. Y esa es la mismísima prueba de que no tenemos idea lo que consumimos. La loca que estaba comprando se veía una mina piola, "buena persona"... le faltaba solo llevar al perrito fifí en su cartera para ser el retrato perfecto de la hipócrita sociedad en la que vivimos. Ojo, no estoy juzgando a esa persona en particular... es solo que en ese momento pensé en las apariencias, en todo lo que no es evidente, que está ahí siempre latente, oculto, sucediendo en este mismo momento y que con nuestros hábitos de consumo aceptamos implícitamente.

En resumen, lo más difícil del veganismo para mí es volver a sentirme indiferente frente a un mundo de apariencias e hipócrita, donde "si no lo veo, no existe".

20 nov 2013

El voto informado de la juventud chilena

Si bien sé que esto no se puede considerar un estudio serio, y que el video puede estar editado tendenciosamente, o incluso pauteado, creo que esto da luces sobre los penosos resultados del 17 de noviembre en la primera vuelta.
En verdad, es penoso.

Ver video.

13 nov 2013

A mi familia y a quien sea necesario


Para los que me conocen, saben que hasta principios de este año jamás habría pensado en sucumbir ante el “derecho de elegir a nuestros representantes a través del sufragio”, a eso que algunos llaman democracia. Sorprendentemente este año, apareció un ser humano que a regañadientes me hizo cambiar de opinión.

Acá no voy a hacer un análisis político de las candidaturas, ni mucho menos de la política actual. Solamente voy a explicar por qué voy a votar por un candidato.

Mi papá trabaja 6 días seguidos con turnos diarios de 12 horas, por un sueldo que no está acorde al sacrificio que él hace. Saquen la cuenta. Trabajar 12 horas, dormir 8 (si es que), sólo le quedan 4 horas para vivir, una de esas, la tiene que dedicar a trasladarse al trabajo, por lo quedan 3 diarias para “vivir”. Mi candidato ha expresado abiertamente que esto es inhumano y que por lo mismo va a cambiar el código laboral para que los trabajadores vuelvan a tener poder de negociación colectiva.

Mi madre, trabajadora de toda la vida en un rubro no muy común para su género, intentó hacer su negocio. Con un par de socios armaron una Pyme; tenían todo el entusiasmo del mundo, también tenían mucho trabajo, y había días en que ella se tenía que quedar trabajando hasta la 1 am porque debía cumplir con los plazos de entrega a sus clientes. Habría sido una buena idea contratar a más personas que le alivianaran la carga a ellos, pero no podían, porque las lucas no les daba para pagar un sueldo: mucha de la plata se les iba en la ridícula suma de impuestos que tenían que pagar mensualmente. Mi candidato propone una reforma tributaria donde los ricos realmente paguen impuestos y no tengan las herramientas actuales para “evadir” lo que debieran pagar.

Una de mis abuelas (afortunadamente tengo a mis dos abuelitas y una bisabuela vivas) por varios meses estuvo recibiendo menos de 3.000 pesos de pensión. Leíste bien y no me faltó un cero. Menos de tres mil pesos cuando en su fondo APV aún le quedan más de dos millones de pesos. Menos de 3 mil pesos de pensión, y se le iban $1.200 en locomoción. Después de varios meses me pidió ayuda, para ver “qué pasaba”. Estuvimos cerca de tres meses esperando que el “eficiente” sistema de AFP nos diera una respuesta, mientras ella seguía recibiendo menos de 3 lucas de pensión. Al final nos explicaron qué pasaba, y claro, ellos tenían la razón y no había forma de subirle la pensión a mi abuelita, a pesar de que aún tenía dinero en sus fondo de APV… para qué hablar de poder retirar esa plata de una vez! Mi candidato propone la eliminación de este sistema de pensiones impuesto en dictadura (y que “paradójicamente” los únicos que no están obligados a cotizar en él son los milicos), que solo ha dado hambre y que en un par de décadas más sentenciará al país a la miseria de sus viejos.

Yo, entré a la universidad a estudiar la carrera que quería. Soy una de las pocas en mi familia que ha podido estudiar. Obtuve una beca, pero gracias al arancel referencial, quedaba una suma de 70 mil pesos mensuales que la beca no cubría, y que claramente mis padres no podían pagar con el sueldo mínimo. Entonces acudí al Fondo Solidario, que como todo crédito se otorga en UF. Debí haber empezado a pagarlo hace más de dos años, pero el primer año de egresada no tuve un trabajo que me permitiera hacerlo y bueno, ahora lo estoy haciendo a la fuerza con la retención de impuestos. Ahora tengo un sueldo decente y estable; me alcanza para llevar una vida sin sacrificios ni lujos o pretensiones, pero el pago mensual del crédito que pedí para pagar lo que en cualquier parte debiese ser un DERECHO me quitaría lucas que podría usar en otras cosas, que le dan sentido a mi vida, como por ejemplo mis clases particulares de música.  Mi candidato se ha comprometido no solo a consagrar el derecho al acceso a la educación de calidad (o sea, educación gratis), sino que también se ha comprometido a condonar la deuda que los estudiantes y egresados tuvieron que contraer para poder sacar un título y tener mejores posibilidades en la vida.

Cuando recién comencé a trabajar después de salir de la U, lo hice boleteando, por lo que no tenía asegurada la salud. Hubo un mes que me enfermé mucho (afortunadamente no fue nada grave ni crónico) y se me fue mucha más plata de la que tenía en consultas médicas, exámenes y remedios. Mi abuelita, la misma que mencioné antes, ahora está con varias dolencias, pero está condenada a tener que mamárselas, ya que no puede acceder a la salud privada. Mi candidato también garantizará el acceso a la salud digna.

Yo sé, que en relación a la realidad de otras personas, he sido muy afortunada. Gracias a mi familia esforzada jamás pasé hambre ni frío, pude ir a colegios medianamente decentes, pude estudiar, puedo ir al doctor si me enfermo, puedo llevar una vida relativamente tranquila. La vida para mí sería muy cómoda si no fuera por el pequeño detalle que ME DOY CUENTA QUE LAS POSIBILIDADES QUE HE TENIDO NO LAS HAN TENIDO TODOS. Me doy cuenta de que hay gente que no está bien, que vive penas, pasa hambre, pasa frío, ven a sus seres queridos morirse por no poder pagar un tratamiento o si tienen suerte, pueden endeudarse de por vida para acceder a él. ME DOY CUENTA DE QUE EL QUE YO ESTÉ BIEN NO SIGNIFICA QUE TODOS ESTÉN BIEN y eso, a diferencia de la gran mayoría, me duele profundamente.

Además de los problemas que me afectan directamente, hay una serie de otras situaciones que aquejan a otras personas en todo el país, que van variando de acuerdo con la geografía. ¿Usted sabía que en el norte hay gente que no tiene agua potable para el consumo ya que las mineras devoran ese recurso al amparo de la ley? ¿Usted sabe que algo muy similar pasa en el sur, pero con las empresas forestales? ¿Usted sabe que pronto nos quedaremos sin agua si no la utilizamos eficientemente?¿Usted aún piensa que el mar es chileno? ¿Usted sabe que las especies marinas están en colapso por la sobre explotación de los recursos y la contaminación de las aguas? ¿Usted sigue creyéndole a los medios que los mapuche son terroristas? ¿Usted sabe que la demanda energética de la que tanto hablan en la tele, y con la cual justifican tantas centrales hidroeléctricas y termoeléctricas, no es demanda para “consumo humano” sino que principalmente es electricidad que necesitan las mineras en el norte? ¿Usted sabe que nuestros recursos naturales están siendo saqueados por las multinacionales sin dejar ningún, NINGÚN beneficio al país?  Las preguntas podrían ser interminables, porque las injusticias que a diario hemos permitido por más de 20 años con 4 gobiernos supuestamente socialistas  y uno de derecha lo son.

Ahora, existiendo un candidato que no solo está prometiendo mejorar las situaciones que aquejan la situación de mi familia, sino que también está propiciando que la gente piense por sí misma, sea capaz de analizar su entorno, se levante y luche por sus derechos… ¿por qué chucha alguien que quiere justicia podría votar por Bachelet? Si tú eres de mi familia y piensas votar por ella, ¿qué motivos tienes para hacerlo? ¿Las 40 lucas que te dio en algún momento? ¿O su sonrisa de mami cínica?

Este 17 me levanto por primera vez a votar por un movimiento representado por un ser humano llamado Marcel Claude. A estas alturas ya es difícil explicar TODO lo que el movimiento considera, pero aún estamos a tiempo.
Tengo absolutamente claro que si Claude sale electo, Chile no se convertirá por arte de magia en el paraíso terrenal. Tengo claro que estas elecciones pueden ser el comienzo de una transición a una sociedad pensante, que nos devuelva esa humanidad que el sistema neoliberal nos ha quitado. Tengo claro que habrá que trabajar mucho, y también tengo claro que todo esto depende de que cambiemos la mentalidad y que de una buena vez dejemos de pensar solamente en nosotros y quienes  nos rodean directamente, y que debemos comenzar a pensar en el bien propio y en el bien común.

Como me dijo personalmente una vez Macel Claude, no tenemos que creer en él, tenemos que creer en nosotros y en nuestra capacidad de organización y empoderamiento de la verdadera mayoría.

¡Lleguemos Todxs A La Moneda de una buena vez carajo!


29 may 2013

¡Me tení hasta la tusa con Marcel Claude!

Puede que a varios de mis amigos les pase. La verdad es que a mí también me sorprende estar tan entusiasmada con la figura de un político, pero como con todo en la vida tengo mis razones. 

¿Por qué tanto color con Claude? Tengo varios motivos de peso. El principal, es que por primera vez, desde que entiendo un poco mejor el funcionamiento del sistema, siento que hay alguien que está representando los intereses de una mayoría pisoteada e ignorante. Sí, ignorante.

Creo que la gran mayoría de la gente no tiene idea de lo trucho que es el sistema. Por supuesto que cada vez más la ciudadanía se está informando sobre las cosas, pero aún así, las principales fuentes de información de la gran mayoría son los medios tradicionales y por supuesto, en un acto de buena fe, la gente cree lo que ellos dicen. ¿Cómo no creerle al Presidente que dio un discurso sobre un país tan auspiciador? ¿Cómo no creer en las cifras que nos dan si es un hecho que hay más malls, más bancos, más universidades, más clínicas privadas? ¿Cómo no creerle a ese candidato simpaticón con la marioneta al lado que viene a 'hacer menos grave' el mundo de la política?

Con gran pesar, debo decir que la mayoría de la gente se compra esas cosas y los niños crecen con esa tradición arraigada en sus emociones, por lo que cuando llegan a una edad adulta, cambiar ese paradigma se convierte en una lucha interna entre lo lógico y lo que siempre ha entendido como 'bueno'.

Pero vuelvo a Claude.

Cuando comencé a informarme sobre este candidato, lo hice con una postura totalmente escéptica, porque la verdad es que no creo que necesitemos un Estado para organizarnos bien; creo que simplemente nos han convencido de que la democracia es el mejor medio para administrar una sociedad. Pero bueno, ese es otro tema, no me desviaré. Como lo decía, escuché con mucho escepticismo lo que Claude planteaba. Asamblea constituyente, plebiscito, la voz del pueblo, bla bla bla. En un principio sonaba un político algo más revolucionario que el restpo, pero nada más. Seguí viendo sus charlas y comencé a investigarlo y me encontré con una grata sorpresa: Claude ha estado activo en los movimientos sociales desde hace muchos años contribuyendo con su área de especialidad: la economía. Ayudó a darle los cimientos técnicos a los estudiantes en sus demandas para exigir educación gratis, ha estado involucrado en organizaciones medioambientales y no gubernamentales, tuvo un intento de hacer un medio de comunicación independiente, etc. Es cierto, no ha estado exento de polémicas en su vida (salida de Oceana, problemas con Diario Uno, militante político de la concertación, ejerció en el Banco Central, y unas cuantas cosillas más), pero también las investigué y llegué a la conclusión de que no hay ningún argumento de peso que amerite no creer en su candidatura. En mi 'investigación', antes de caer como hormiga en la miel, encontré videos en youtube del año 2008, en los cuales mantiene la misma postura que ahora. En otras palabras, si hay algo que considero invaluable en esta candidatura es la consecuencia de Marcel. Él no está hablándole lindo a la gente para ser presidente, todo lo contrario. A través de esta candidatura, él está expresando el pesar de un pueblo reprimido por décadas, y como es economista, tiene fundamentos para argumentar sus posturas radicales (como a todo el mundo le gusta tildarlo). El tipo no tiene pelos en la lengua, no se queda callado y por eso me mueve la guata cuando lo escucho hablar, porque no solo representa una posible solución a muchos de los problemas sociales más apremiantes, sino porque también representa mi rabia, mis penas y mi descontento con el actual sistema. Cuando le preguntan sobre algo que no maneja, lo admite y dice que no puede responder porque no sabe. Cuando le preguntan sobre sus promesas de campaña, es sincero y dice que lo único que puede comprometer es su lealtad y respetar la voluntad popular, incluso si ésta se contradice con sus inclinaciones personales. Cuando le preguntan sobre los temas polémicos (legislación/despenalización de la marihuana, aborto, ceder mar a Perú, derechos de los pueblos originarios, etc.), que generalmente todos los políticos evaden, él responde claramente y en base a argumentos muy sólidos, pero sin duda, lo que más esperanza me da es que, aunque no salga electo, esta candidatura está generando un cambio de conciencia en la gente; la mayoría está despertando y dándose cuenta de que el sistema es absurdo y que no hay ninguna razón lógica para seguir tolerándolo.

A veces me trato de contener de no hablar demasiado sobre él, pero son tantas las emociones y esperanzas que tengo sobre esta candidatura, que es un poco difícil no irse en la volá. Además, es sabido que nadie está financiando la difusión de los planteamientos de Claude y lo que hay hasta el momento se debe a la autogestión y motivación de quienes creemos que esto puede funcionar. Es tan motivante que hay material muy bueno dando vueltas por internet que los mismos adeptos han hecho/diseñado gratis, porque creen genuinamente que unidos podemos mejorar esta hueá de sistema. Un muy buen ejemplo es este video:


No quiero convencerte de que votes por Marcel Claude. Quiero que te informes y que tomes una decisión a conciencia. Votar por el 'menos peor' es un pensamiento que nace del miedo y la represión. Ya basta de hueás. Si queremos dejarle un planeta digno a nuestra descendencia (o por lo menos un planeta en vías de ser digno para la vida humana en armonía con el ecosistema) debemos dejar de actuar u omitir por miedo. La vida es hermosa, y todos en nuestra diferencia debiésemos tener el mismo derecho a disfrutarla por igual. Por eso, yo voto Claude.

PD: Obviamente cambios tan radicales como con los que sueño no van a ocurrir en solo 4 años, pero espero que se entienda que la idea es comenzar a generar esos cambios lo antes posible.



27 may 2013

Para ser bella ¿hay que ver estrellas?

Cuando decides eliminar ciertos alimentos de tu dieta, si eres una persona responsable ciertamente tienes el deber de informarte para suplir los nutrientes que tales alimentos aportan. En mi caso, como producto de mi decisión de dejar los productos de origen animal y optar por alimentos mucho más sanos, he bajado unos cuantos kilos (que ciertamente no me faltaban), ya que ahora consumo mucho menos grasas, calorías y colesterol. Varias mujeres a mi alrededor me preguntan por 'mi secreto', o qué estado haciendo para adelgazar y mantenerme sin tener un efecto rebote en estos 6 meses. Después de revelar "mi secreto", se plantean el veganismo como una posibilidad para adelgazar sin ninguna otra convicción que las motive a hacerlo.

Esa actitud, de hacerlo todo por la imagen, es la que me choca un poco y las prácticas desesperadas e invasivas de la gente por verse bien, sin importar el daño que le puedan estar haciendo a su cuerpo. No soy psicóloga ni tampoco he leído estudios al respecto, pero me parece que el nivel de desconexión que tenemos con nosotros mismos es de un nivel escandaloso. Lamentablemente, por muchos años estuve en la misma onda.

Yo no soy una modelo, y nunca lo he sido. Es más, incluso cuando era flaquísima en mis tiempos de enseñanza media, me veía a mí misma muy gorda y quería bajar y bajar de peso a toda costa; la competencia implícita por quién es más flaca o quién baja más de peso en el grupo de amigas o en el curso es heavy. Cuando entré a la universidad, y dado el ritmo y estilo de vida del estudiante trabajador y luego por comodidad, comencé paulatinamente a subir de peso, al punto en que subí más de 20 kilos en un periodo de 7 u 8 años aproximadamente. En ese tiempo, y hasta antes de comenzar a averiguar sobre alimentación saludable, era un tema que me acomplejaba enormemente. Me saltaba una o más comidas al día, un par de veces hice una dieta en la que me moría de hambre, tomé cuanto té se me cruzó, probé agregando semillas a mis comidas (como las "milagrosas" linaza, chia, etc.), estaba atenta al tip de belleza del matinal, y muchas otras cosas que ahora miro hacia atrás y pienso en lo pastel que fui. Con mi metro sesenta de estatura, quería parecerme a las "niñas lindas" que andan en la calle o que invaden nuestro espacio con la publicidad de la mayoría de los productos; no me gustaba mi pelo, no me gustaba mi piel, no me gustaban mis piernas, no me gustaban mis brazos ni mi abdomen. En definitiva, no me gustaba nada de mi cuerpo porque siempre había estado rodeada de referentes exitosos - a través de la publicidad - que no lucían como yo. Cuando vas a comprar ropa, todo está hecho para mujeres con extremidades largas y torso delgado, pero cuando vas a comer, todo rebosa en grasa, calorías y colesterol, y más encima la sociedad implícitamente te exige que estés delgada, con la piel tersa y con toda la confianza de la vida. Es tanta la presión con la que se encuentra una mente en formación de verse "perfecta" que crecemos con la convicción de que debemos encajar en el estereotipo y de que tiene que ser así, porque si no, nadie se va a fijar en nosotros. Rara vez nos cuestionamos si realmente está bien maltratar tanto al cuerpo solo con fines estéticos. Muy pocas veces nos cuestionamos si realmente es sano física y mentalmente tratar de encajar en el perfil de la topmodel para reafirmar nuestra autoestima en base a lo que una sociedad machista ha impuesto y considera bello (y que nosotras permitimos, claramente).

¿Es sano que mi amor propio dependa de la percepción que otro tenga sobre mi cuerpo? ¿Nos damos cuenta de que estamos criando niños que van a crecer con tremendos vacíos emocionales simplemente porque su apariencia no encaja en el estereotipo? 

He tenido la experiencia de estar cerca de una mujer adulta que se sometió a una abdominoplastía y liopsucción porque su guata había sido el complejo de toda su vida. Yo no soy quién para decidir en qué debiese gastar su plata la gente, pero me llama enormemente la atención que personas de clase media-baja ahorren con tanto esmero y se endeuden para hacerse este tipo de intervenciones. Por lo bajo creo que estas operaciones cuestan 3 millones de pesos, que es más o menos el ingreso líquido anual que reciben los trabajadores sin estudios superiores. Aparte del gasto económico que significa, también hay que considerar la tortuosa recuperación de estas operaciones; la gente está dispuesta a sufrir dolores terribles meramente por estética.
Un caso mucho más obvio y que todos celebran, es cuando la mina de la tele se pone implantes de pechugas. Sale en todas las portadas, las llaman para animar más fiestas y el mundo las admira por tener un cuerpo cada vez más artificial.
Otro ejemplo son las personas que se compran estos suplementos alimenticios y se pasan el día comiendo talco (como los Herbalife). Claro, al parecer estos suplementos son nutritivos y saludables hasta cierto punto, pero yo me pregunto ¿no será más sano comer comida normal y natural? ¿Cuál es el afán de gastar tanta plata, soportar tantos dolores simplemente para encajar en un estereotipo, para sentir la aprobación de la sociedad en términos estéticos? ¿Si realmente quiero verme bien, por qué mejor no optar por legumbres (que tienen proteínas sin grasa ni colesterol malo) en vez de la hamburguesa frita con queso y papas fritas? La desconexión con las necesidades reales de nuestro cuerpo es tal, que simplemente no lo escuchamos. Es más importante "verse lindo". Otra "tradición" que personalmente encuentro macabra, es perforarle las orejas a niñas a solo unos días de  haber nacido ¿Ud. le haría un tatuaje a su hijo de 3 días? ¿Qué diferencia un tatuaje de una perforación a esa edad? Si ella quiere ponerse aritos cuando grande, que tenga la opción de decidirlo, ¿por qué nos sentimos con el derecho de imponer ese elemento estético?

Creo que no es un tema menor, porque estamos transmitiendo ese mensaje a las generaciones futuras: hay que irradiar perfección por todas partes, sin importar cómo realmente te sientas... la imagen lo es todo. Al caer en estas conductas las validamos y sin quererlo estamos imponiendo esa visión de belleza en las mentes más jóvenes y en formación. No estoy en contra de lo visualmente estético, pero sí creo que debemos ser más cuidadosos en la importancia que le damos y hasta qué punto validamos los estereotipos. 

Para ser bella no hay que ver estrellas, solamente hay que cambiar el chip y aprender que la belleza es algo tan abstracto y personal que no debiésemos permitir que nadie nos  imponga considerar lindas solo ciertas características o atribuciones.

10 may 2013

Eppur si muove


"'Y sin embargo, se mueve'. Estas palabras las diría como si fuera un susurro casi inaudible Galileo Galilei al terminar la lectura de la abjuración a que fue forzado por los inquisidores generales de la Iglesia Católica el 22 de Junio de 1633. Se trataba, como se sabe, de obligarlo a desmentir, condenar y repudiar públicamente lo que había sido y seguía siendo su profunda convicción, es decir, la verdad científica del sistema copernicano, según el cual es la Tierra la que gira alrededor del Sol y no el Sol alrededor de la Tierra."
Este texto lo saqué de El País Internacional en caso de que no conocieran el contexto de tan célebre frase.

Cuando escuché por primera vez la historia de Galileo, me horroricé y pensé "pero ¡cómo eran tan cerrados si es obvio que la Tierra es la que gira al rededor del Sol! ¡cómo una creencia puede ser más fuerte que a realidad comprobable!" Ahora que observo más detenidamente, me doy cuenta que esto sucede todos los días y en muchas más circunstancias de las que nos damos cuenta.

Donde sucede más a menudo es con los temas que entran en conflicto con creencias religiosas. A menudo, por más que agnósticos o ateos den argumentos lógicos y comprobables sobre ciertas situaciones, la persona que tiene arraigada cierta creencia termina sin argumentos diciendo en el mejor de los casos "entiendo lo que dices, pero nada de lo que digas va a hacerme cambiar de opinión". Algo similar sucede en:


  • Política: cuando se defiende a muerte a un candidato particular, sin escuchar otras perspectivas.
  • Estilos de vida: en mi caso puedo hablar desde la perspectiva de una persona vegana. Si me extendiera en este tema podría escribir un libro, por eso no lo haré jaja.
  • Tradiciones culturales: como con el rodeo, el taurismo, las peleas de gallos, consumismo (como un estilo de vida), etc.
  • Arte: cuando, por ejemplo, ciertos seguidores de un estilo determinado de música se creen superiores por escuchar tal estilo y sienten que el resto es inferior por escuchar algo que tal vez no es tan sofisticado musicalmente.

Se me vienen muchos ejemplos a la mente, pero creo que con esos es suficiente. Y no digo que sobre estos temas yo tenga la razón o verdad absoluta ¡por supuesto que no! Mi punto, es que creo que abrir nuestra mente a otras posibilidades es positivo, incluso si implica tener que cambiar de parecer, porque generalmente las discusiones en torno a estos temas siempre terminan con insultos o argumentos falaces que desvían completamente el tema central e impiden un debate sano. ¿Por qué mejor no vemos las cosas de una perspectiva más constructiva? En volá ese candidato que tanto odio por ser del oficialismo/oposición tiene un argumento bien fundado. O ¿por qué no aceptar que cierto aspecto de tu tradición o estilo de vida puede no ser tan saludable o positivo como se piensa? ¿En qué estaríamos si aún creyéramos que la Tierra es plana o que el Sol gira en torno a ella? ¿Qué pasaría si siguiéramos pensando que las mujeres somos impuras en los días de nuestro periodo? ¿Por qué 'sabemos' que no existen las brujas ni las hadas pero seguimos creyendo en la virgen y el espíritu santo? ¿En qué estaríamos si nunca cediéramos ante la evidencia o argumentos sólidos? ¿Será que el éxito está tan sobrevalorado que nos frustra aceptar que podemos equivocarnos?

Creo que para crecer como individuos y como sociedad debemos aprender a aceptar que nos podemos equivocar (en cualquier ámbito de la vida), que la información que manejamos como verídica puede cambiar con nuevos antecedentes que antes no conocíamos. Sería sano no apegarnos tanto a las ideas convencionales, siempre recordando que ningún extremo es saludable, pues a veces es difícil no apasionarse con las visiones personales, me incluyo.

¿Será que podremos llegar a ese punto de respeto por la diferencia? No lo sé, pero por mientras trabajaré personalmente para lograr expresarme y vivir con respeto hacia mi entorno, no tengo nada que perder. Como escuché por ahí alguna vez, 'para aprender hay que estar dispuesto a cambiar de opinión'.






Apología de Marcel Claude

El tema social hace un par de años para mí es uno de los aspectos más importantes en mi vida. No sé si será porque soy muy sensible o qué, pero a mi corta edad llegó un punto en que el sistema me hizo colapsar emocionalmente. No soporto la injusticia, no soporto el abuso de poder, no soporto la indiferencia voluntaria, no soporto el no querer cambiar de opinión solamente por tozudez.
Hasta hace un par de semanas, el tema de las presidenciales me era completamente indiferente, porque con la información que manejaba hasta ese momento entendía que sería otro proceso igual a los anteriores: promesas, mensajes de esperanza, sonrisas, y un mundo bilz y pap para que una vez asumido el poder, todo eso fuera parte del pasado y que todo siga igual. Un día - ya no recuredo cómo - me enteré de que Marcel Claude era candidato a la presidencia. El nombre me sonaba, y luego recordé que era el economista que hace muchos años había estado asesorando a los estudiantes movilizados y que también había hecho una charla para el Movimiento Zeitgeist en Chile en 2011.

Comencé a ver las charlas más recientes y mi apatía ante el sufragio se fue a la mier... Siempre dije que sería la primera en votar si veía que había un candidato que representara las demandas y descontento colectivo. Obviamente como mi esperanza en la sociedad estaba perdida, pensé que eso nunca ocurriría. Afortunadamente me equivoqué.

A medida que he ido viendo videos en youtube (como este, este, este y este, que, de paso, recomiendo completamente) de Claude me he dado cuenta que como sociedad le tenemos mucho, pero mucho miedo al cambio. Hay una marcada estigmatización y mala intención a ciertos aspectos de su discurso, lo que me llama mucho la atención y me preocupa, no solo porque desvirtúa el mensaje de "mi candidato", sino porque es un reflejo de lo cerrado que somos cuando nos muestran las cosas desde una perspectiva distinta a lo que estamos acostumbrados.

A continuación enumero algunos de los argumentos, muchos de ellos falaces, en contra de Claude:


1.- Su supuesta propuesta chavista

Claude abiertamente ha manifestado que considera positivos algunos aspectos del gobierno de Chávez, al igual que los de otros países como Argentina, Bolivia, Bélgica, Noruega, etc. Lamentablemente solo hace falta juntar la palabra "positivo" y "Chávez" en una oración para que te tachen inmediatamente de comunista, sin siquiera escuchar el resto. Escuchamos lo que queremos y tergiversamos antojadizamente las declaraciones que nos asustan "a primera vista". Si se dan el tiempo de ver y entender los videos que dejé más arriba, queda en completa evidencia que lo que quieren hacer es demonizar a Claude.


2.- Problema legal que tuvo como Director Ejecutivo del Diario Uno

Atacan a Claude solamente por un artículo del año de la cocoa que aparece en diario El Ciudadano. Es todo lo que he encontrado por internet y lamentablemente no hay que ser partidario de Claude para intuir que está escrito "con malicia". Después es solo cosa de leer los comentarios más abajo para corroborar que algo trucho hay. Lo más cercano a la verdad que he encontrado es esto. Lamentablemente está pésimamente redactado y hasta con errores de tipeo y ortografía, por lo que no logro entender a cabalidad qué pasó. Si alguien es más caperuzo que yo descifrando una pésima redacción combinada con el tecnicismo legal, le agradecería un montón que me ayudara a entender. De todas maneras, si fuera algo realmente grave y fundado, creo que Claude habría tenido que cumplir alguna condena o pagar lo que se le acusaba; hasta donde sé, no ocurrieron ninguna de las dos cosas.


3.- Interpretar sus palabras "hay que tomarse las calles" casi como "salgamos a quemar micros"

Este es uno de los puntos que más me da pena y por el motivo que no me gusta uno de los otros candidatos similares a Claude. Por si a alguien no le ha quedado claro, Claude postula que su presidencia se basaría en la participación ciudadana. Como Claude claramente no va a tener el apoyo de los partidos para legislar (porque sus propuestas son una clara amenaza al lucro con el que una minoría vergonzosamente poderosa se hace más millonaria día a día). Él plantea que esta es la manera de ejercer presión ante esos pocos seres humanos que deciden el futuro de millones de personas: el salir a manifestarse para demostrar la voluntad popular. Jamás ha dicho que hay que salir a quemar micros o a romper semáforos. Lamentablemente, Parisi tergiversó esta idea a conveniencia de su propia candidatura basada en el "seamos felices en un mundo Bilz y Pap" lo que queda de manifiesto en este video (la cara de Marcel lo dice todo). El discurso de Parisi y su manera de hablar lo hacen parecer a un vendedor, lo cual no me puede dar confianza a pesar de todas las sonrisitas que pueda ofrecer.


4.- Visión pesimista y amargada y "rabietas" en pantalla

Muchos comentarios que he leído sobre Claude critican que lo ve todo negro y malo. Y en esto me siento particularmente identificada con él. Por una parte concuerdo completamente con que hay que disfrutar la vida y debemos tratar de ser felices y realizarnos como seres humanos. Para mí, y creo que a Claude le debe pasar lo mismo, eso es completamente válido siempre y cuando mi realización personal o mi felicidad no pase a llevar los derechos básicos del resto. Creo que nos hará mucho mejores personas el entender que todo se trata de la dualidad exigir y ceder, dar y recibir (ninguno de los extremos me parece saludable, porque tampoco debemos ser mártires y vivir en función del bienestar de terceros olvidando el yo). No todos en la vida tenemos las mismas oportunidades ni intereses. A pesar de nacer en una familia de clase media baja, pude sacar mi carrera y encontrar un trabajo decente que me permitió olvidar el llegar fin de mes sin pedir adelantos o préstamos (lamentablemente no todos tienen las mismas oportunidades ni circunstancias). Esa fue la historia de mi familia desde que recuerdo, y por lo mismo no puedo y me niego a olvidar cuando revisaba los bolsillos de toda mi ropa para ver si encontraba alguna moneda, o cuando teníamos que ir a llorar al colegio para que me dejaran seguir estudiando sin pagar las mensualidades, o cuando llegaba de clases y todos mis compañeros volvían contando sus vacaciones en diversos lugares del país y yo, gracias a un gran esfuerzo de mi aguerrida madre, solo había ido un fin de semana a Cartagena, o cuando en mis años de universitaria me enfermaba y tenía que endeudarme a 8 o incluso 10 cuotas para pagar 20 mil pesos en medicamentos, o cuando en esa misma época no logré costearle los exámenes ni tratamiento a una de mis gatitas que estaba muy enferma, o cuando no tenía plata para fotocopiar los libros, o cuando no tenía plata para tomar más de dos micros (antes de Transantiago) al día y tenía que caminar más de media hora para poder transportarme. De verdad podría seguir con muchas situaciones, muchas. A lo mejor mis carencias materiales no fueron tan extremas, pero sí hay un porcentaje escandaloso de personas en el mundo que viven en condiciones deplorables e indignas... loco, hay gente que muere de hambre y de frio!!! A veces creo que quienes tildan a Claude de pesimista jamás han pisado un hospital público, no sustentan a su familia con el sueldo mínimo, no usan el transporte público, no salieron con una deuda millonaria de la universidad, no conocen las pensiones miserables de los jubilados actuales, no tienen idea de la situación medioambiental, jamás han escuchado hablar de transgénicos, etc., etc., etc.
A mi parecer, es gravísimo que nos hagan ver que las cosas no son tan malas. Creo que el panorama ES nefasto. Desde que nacemos nuestros padres tienen que sacarse la chucha con jornadas de hasta 12 horas de trabajo (lo digo porque mi papá tiene esas jornadas), llegan absolutamente cansados a la casa, lo único que quieren es olvidarse de sus días de mierda, prenden la tele, no tienen contacto con sus hijos, nos olvidamos de demostrarnos afecto y en vez de tiempo, a nuestros seres queridos les damos celulares, plasmas, consolas y un sinfín de objetos que muchas veces no necesitamos. Nos olvidamos que somos humanos, peleamos por nimiedades con nuestra familia,  el niño manifiesta su tristeza en el colegio haciéndole bullying a su compañero más débil. Los papás golpean al niño por portarse mal, el niño comienza a crecer con la tele, farándula, fútbol, teleseries, cahuines y así es como se crea a gente que prefiere no pensar. A los hijos de la tele les hacen creer que el "enemigo" es el cabro que está tirándole piedras al guanaco, siendo que ese chiquillo solamente está expresando su descontento de la manera que conoce. Tachan a esa persona de terrorista, de lacra social, le dedican media hora en los noticiarios centrales, pero los abusos que se cometen día a día contra toda la clase trabajadora pasan piola, porque es más entretenido ver quién es eliminado del reality de turno. La pobreza, el lumpen, el vandalismo y la delincuencia son PRODUCTO de un sistema enfermo; no, no son la causa, son solamente el síntoma de un círculo vicioso que nosotros mismos tenemos el deber de romper. La vida en sí es hermosa y fascinante, pero debe serlo para todos por igual, respetando cada una de nuestras diferencias. El que no quiera ver que el sistema completo es un fraude simplemente no ha abierto sus ojos lo suficiente y se traga toda la información que la mayoría de los medios difunden. Es toda esa carga emocional la que Claude expresa cuando habla, porque es una triste realidad. Mas aun cuando se sabe que hay personas que ganan en un mes lo que otros ganarían en 20 o más años.

5.- La radicalidad (negativa) de sus propuestas

Si creen que los problemas sociales se van a solucionar con parches curita, están siendo muy ingenuos. El sistema es una herida infectada en la sociedad y necesita intervenciones profundas. No sé qué más puedo decir al respecto, porque para mí es un poco obvio. 

Para cerrar esta entrada, quiero aclarar que no estoy metiendo las manos al fuego por Claude. Solamente lo apoyo porque siento que de verdad por primera vez alguien ha levantado la voz reprimida del pueblo, y confío en que no cambiará su discurso una vez electo, porque lleva demasiados años informando sobre el sistema fraudulento y su discurso no cambió al candidatearse a la presidencia. Creo que su candidatura es honesta porque siempre tiene argumentos muy sólidos para responder todas las preguntas que le hacen, incluso los temas más polémicos que generalmente los políticos evaden, como el aborto, legalización o despenalización de la marihuana, matrimonio igualitario, etc., y cuando no maneja un tema, lo reconoce y responde abiertamente con un "me declaro ignorante al respecto"; no evade preguntas de ningún tipo (salvo algunas con nulo aporte a un debate social, como cuando Tomás Mosciatti le preguntó en qué Isapre estaba). Creo que los poderes fácticos están un poco asustados al ver que la gente está tomando conciencia de que si exigen sus derechos unidos en una sola voz, ellos se irían a la soberana punta del cerro, por lo tanto caricaturizar a alguien que representa realmente a esa mayoría es lo más conveniente para desacreditarlo ¡por favor no dejemos que eso pase!

Por último, creo que también debemos difundir este tipo de candidaturas en nuestros círculos, por eso me han visto tan activa políticamente. No se trata de convencer, sino de informar para que cada uno haga funcionar la materia gris y hagamos un cambio real de una buena vez. La candidatura de Marcel no tiene financiamiento, y lo que se ha logrado hasta ahora solo se ha hecho a través de voluntariado y autogestión de personas que creen que este proyecto puede ser viable.

¡Usemos el poder que nos han hecho olvidar que tenemos  por la chucha!

2 may 2013

Oye pero ¿pa' qué tan grave?

Resentida, grave, crítica, comunista de mierda, por qué no te vas a meditar un ratito, etc. Hace un par de años ya estos calificativos y frases son parte de los mensajes que recibo de las personas que tienen contacto conmigo en las redes sociales, principalmente Facebook. En algún momento me cuestioné realmente si debía censurarme, si le estaba dando mucho color, si en realidad todo era tan negro. La conclusión a la que llegué me sirve de argumento para esta entrada.

Estoy completamente de acuerdo con que hay que disfrutar la vida a concho y hay que intentar ser felices, porque no tenemos certeza de que haya otra oportunidad para hacerlo. Mis comentarios y publicaciones críticas e incisivas hieren la sensibilidad de muchos de los que me leen, al punto de que me han llegado a eliminar o bloquear por ser una persona "muy negativa" (lo encuentro sumamente válido y lo entiendo perfectamente, porque yo también he eliminado a montones de personas que no considero un aporte). 

En un ejercicio que hice hace algunos meses, para ver si podía ser "menos grave" intenté cerrar los ojos a todas las temáticas sociales que me apenaban y que terminaba canalizando a través de la rabia: pobreza, injusticia, desigualdad, abuso, indiferencia, desinformación, ignorancia voluntaria, etc.; son tantos los ámbitos que en realidad no los puedo abarcar todos solo en una entrada de blog. La cosa es que el ejercicio me resultó bastante difícil. Solamente en un día normal en los traslados desde mi casa al trabajo y viceversa veo animales no humanos durmiendo a la interperie y desnutridos, animales humanos asquerosamente hediondos y sucios mendigando una moneda para poder comer algo en el día, rostros tristes, cansados y ensimismados en el transporte público, gente peleando a gritos con los choferes de micros por nimiedades, abuelos que con suerte se pueden mover y niños de 5 años deambulando solos por las calles, lanzazos, etc. Obviamente no es lo único que veo, también me enfoco en las cosas positivas y es lo que me permite sobrellevar el impacto que me causan las situaciones anteriores, pero a la vez me pregunto ¿podríamos evitar todo eso? Es ahí cuando se me hace imposible cerrar los ojos y cuando considero un acto irresponsable el hacer la vista gorda.

Si tú, tu mamá, tu papá, tus tíos, tus hijos, tus abuelos, tus amigos y tus colegas somos completamente indiferentes al sufrimiento, al abuso y a la violencia que se ejerce contra la gran mayoría de la población, estamos avalando tal comportamiento. Es verdad, yo y unos cuantos pelagatos más que actualmente piensan similar a mí no podríamos cambiar sustancialmente estas situaciones, pero sí podríamos lograrlo si el que piensa que no puede cambiar nada se une a los que sabemos que la masa es la poderosa.

¿Por qué solamente reaccionamos ante actos extremadamente brutales con rabia? ¿Por qué no nos enojamos de verdad al saber que la mayoría de los jubilados TIENE que vivir con menos de 80 mil pesos de pensión, aun cuando tienen problemas de salud? ¿Por qué nos escandalizamos tanto verbalmente sobre el circo político (no solo de Chile) y  nos limitamos a negar con la cabeza cuando vemos noticias? ¿Por qué nos conformamos con un "así es la vida"? ¿Por qué no nos indigna como sociedad que una persona muera de hambre cada 3 segundos? ¿Por qué no nos interesa que a menos de una hora de Santiago haya gente que no tiene suministro digno de agua potable? ¿Por qué no veo el trasfondo de todos los desmanes que hacen los encapuchados en las marchas? Podría seguir eternamente con este tipo de preguntas. El punto es que somos tan egoístas, nos han enseñado a vivir y valorar tanto la individualidad extrema, que si no le afecta directamente a alguien de mi entorno cercano, no es mi problema ni debe importarme. El sistema en el que vivimos, hace que nuestras prioridades se alejen de nuestras necesidades básicas para tener una vida digna. Sin ir más lejos, y lo digo porque pasa en mi propia familia, demostramos el amor y el afecto a través de las cosas materiales; la gente trabaja robóticamente todo el mes para ganar un sueldo que en muchos casos simplemente no alcanza. A pesar de eso, la prioridad de esas personas es regalar o adquirir el último celular del mercado o la tele gigante que ni siquiera saben configurar para sacarle el máximo provecho. Nos hemos olvidado de que el afecto y el amor se debiera demostrar básicamente dedicando tiempo de calidad a quienes amas. Creo que si pasáramos más tiempo en contacto con otros seres humanos, haciendo cosas humanas, estaríamos mucho mejor como sociedad, pero claramente con el ritmo de la vida actual, es imposible pasar más de dos horas de calidad con tus seres queridos.

Ayer, para la marcha del día del trabajador, nuevamente quedó la escoba con los destrozos. Yo sé y creo firmemente que la violencia no es el medio para solucionar nada; solo genera más violencia, pero lo que más me llama la atención, es que la gran mayoría de la gente cree - muchas veces gracias a los medios de comunicación masiva - que la violencia de los encapuchados es gratuita y solamente lo hacen porque son "malos", que no hay un trasfondo detrás. Repito, no estoy justificando la violencia; no creo que sea un medio de resolución de conflictos, pero sí pienso que no todas las personas tienen la misma manera de reaccionar frente a la violencia. En las noticias ayer decían "los encapuchados se desquitaron principalmente con el mobiliario de los bancos e instituciones de educación superior"... ¿no les dice algo a ustedes eso? ¿No les dice que puede que haya personas que tengan más información que ustedes y tengan "motivos" para sentir rabia y frustración contra esas instituciones y que la única herramienta que esa persona ve para descargar su rabia es una piedra? (El tema del lumpen, flaites y delincuencia claramente es un SÍNTOMA (no una causa) de una sociedad enferma, pero para no irme por las ramas no desarrollaré mis ideas en esta entrada)

Hoy - a un día de que quedara la cagá en Santiago - acompañé a mi abuela a una caja de compensación, porque desde hace más de 13 años que está pagando un crédito de 500 mil pesos en cuotas de más de 30 lucas (por favor, hagan el cálculo). Producto de eso y de los súper negocios y transacciones de las AFP que le dan tanta prosperidad económica al país, mi abuela está recibiendo menos de 3 mil pesos mensuales... sí, MENOS DE TRES MIL PESOS mensuales de pensión . Hace más de dos meses que fuimos a ver qué pasaba y nuestra solicitud ni siquiera estaba en trámite ¿ustedes creen que no me dieron ganas de quemar la hueá? ¿Quién le paga las cuentas, la comida y la salud a mi abuela? ¿Qué pasa cuando una institución te debe plata a ti (por error de sistema, o por lo que sea)? Te tramitan eternamente hasta que por cansancio te devuelven lo que corresponde, pero nadie te devuelve el tiempo que gastaste en los trámites ni las rabias que tuviste que pasar porque te privaron de tu propia plata, pero ¿qué pasa cuando tú le debes algo a una institución? Claramente el poder está en manos de ellos, porque tienen la facultad de cobrarte lo que debes más los intereses generados por mora y pueden quitarte tus propiedades en menos de tres meses si no tienes para pagar con plata. El tema acá no es por qué no fuimos a reclamar antes, el tema es que estamos en un sistema donde estas instituciones contratan y capacitan a sus funcionarios (que claro, necesitan trabajo para sustentarse) para vender productos abusivos y hacen firmar a gente vulnerable y que no entiende bien lo que está aceptando. Yo sé que esos funcionarios que dan avances y créditos reciben comisión por producto vendido, y entiendo que todos queremos mayores ingresos a fin de mes para tener un poco más de holgura económica, pero ese no es el tema de fondo. El tema es que las instituciones "de ayuda social" lucran con los derechos básicos del ser humano. El tema es que las instituciones de educación lucran con los sueños de las personas. El tema es que todo es lucro. El tema es que nos han lavado tan bien el cerebro desde la cuna, que cuando vemos a una persona que es sensible a los abusos y reclama por lo que le parece injusto la calificamos peyorativamente. Y aquí es donde lo relaciono con lo que me pasa: yo, una persona analítica y realista, que no me gusta que abusen de las personas, que me manifiesto en contra del sistema violento, que hablo con la verdad (casi siempre cruda), que veo frustraciones en la gente por no tener los medios para vivir tranquilamente, que me enojo porque la gente ve morir a sus seres queridos por no tener plata para costear el tratamiento de salud, que que me da pena e impotencia ver tanta desigualdad, que informo sobre cómo nos están envenenando a través de la comida y el agua y otros mil etcéteras... yo... ¿ de verdad soy yo la que está mal? ¿De verdad estoy mal por querer vivir en una sociedad justa y libre? ¿De verdad está mal querer dejarle un planeta más compasivo y saludable a mi descendencia? ¿De verdad es tan malo pensar en el bienestar común?

Después de tantos cuestionamientos, he llegado a la conclusión de que yo no estoy mal. El sistema convenientemente hace que las personas como yo nos veamos como gente grave, resentida y violenta. Nuestra violencia (ya sea verbal o en las calles) solo es una reacción al sistema violento, y en cuanto al resentimeinto... ¡pucha qué buena palabra! Significa que soy capaz de sentir y de reaccionar al medio; eso me hace una persona consciente y consecuente. En algún momento me molestaron e hirieron tales calificativos. Ahora solamente me hacen sentir más humana y compasiva. Ser consecuente es una de las cosas más satisfactorias en la vida. Los invito a todos a humanizarse un poco más. Luchar y patalear por el bien común es humano, justo y natural. No hacer nada implica que nada va a cambiar y eso sí que me asusta.


29 abr 2013

Cuando no votar era mi única opción

Nunca he votado. Al cumplir los 18 años no tenía idea dónde estaba parada y mi conocimiento sobre política se limitaba al mismo circo de siempre que muestran en las noticias y a lo que mi mamá opinaba. Luego, a eso de los veinte no estaba ni ahí, ya que mis intereses se alejaban de la política y cerca de los 22 comencé a documentarme de la manera en que funciona el sistema. Fue tanta información y encontré todo tan cerdo que no encontré ningún motivo de peso que me convenciera de inscribirme. Votara por la izquierda, derecha o independientes la realidad del pueblo no cambiaría, y creo que eso ha quedado demostrado históricamente: los ricos siguen siendo más ricos y los pobres más pobres. Me di cuenta de que nos hacen pensar que vivimos en democracia, pero que al final los que se benefician del sistema son los mismos de siempre. Los políticos hacen escándalos en pantalla, pero cuando termina el día se van a tomar cafecito juntos ¿por qué habría de perder mi tiempo en gente que no tiene la más mínima intención de cambiar algo?

Obviamente siempre fui objeto de críticas de la mayoría de mi entorno, porque desde que salí del colegio me rodeé de círculos muy políticos y socialmente "conscientes". A pesar de todos los argumentos que mis amigos y conocidos me daban para convencerme de que tenía que votar, ninguno lo logró. Sin embargo, creo que en las últimas semanas esa postura ha llegado a su fin.  Aún no estoy determinada a darle mi voto, pero por primera vez en mi corta vida siento que hay un candidato que puede valer la pena. Claramente sus propuestas/ideas se enmarcan dentro de un modelo que no creo que sea el óptimo (economía basada en un sistema monetario, tópico para otra entrada), pero es la primera vez que veo que alguien realmente se la juega por el bien común y no de unos pocos. No meto las manos al fuego por él; mi incredulidad ante la política actual es demasiado grande, pero no sé... su nombre resuena y resuena en mi cabeza.
Les dejo dos videos muy interesantes para que conozcan un poco sobre sus ideas. En el primero el tipo sacó aplausos espontáneos de la audiencia, a pesar de que las preguntas eran muy tendenciosas.


y



No sé... el tiempo dirá y tendré que estar ojo al charqui para decidir si me uno a la ilusión de cambiar algo a través del voto.

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Actualizo esta entrada a solo un día de haberla escrito, ya que CHV censuró en youtube la participación de Claude en Tolerancia Cero alegando Copyright. Obviamente es pura pantalla. Acá les dejo un link para que puedan ver más detalles.
Para los que no alcanzaron a ver el video en youtube, este es el link directo desde la página de CHV; se pasarían para descarados si lo eliminaran de ahí. Si no, acá también hay otra opción en Dailymotion.

24 abr 2013

¡Mírenme! ¡Me hice vegana, estoy a la moda!

La idea de este blog era darle una continuidad a los contenidos para ir explicando poco a poco mi visión de mundo, pero si sigo pensando en hacer eso, creo que no me dignaré jamás a escribir una entrada. Así que parto desde el hoy no más.

Como los de mi entorno más cercano ya saben, hace algunos meses me hice vegetariana y posteriormente vegana. No pretendo hablar (en este post) de los motivos que me llevaron a tomar tal decisión, sino que quiero expresar mi punto de vista sobre las reacciones sociales cuando publicas comentarios o fotos que no son agradables para los omnívoros.

Recuerdo que cuando yo consumía productos de origen animal, me molestaba demasiado que publicaran información con animales moribundos, ensangrentados, etc. Lo encontraba muy morboso y sin sentido. Obviamente esa era mi postura desde una perspectiva super desinformada. A nadie le gusta ver imágenes fuertes, a mí tampoco, pero el hecho de que no veamos ciertas realidades no significa que no existan. Cuando comencé a documentarme sobre vegetarianismo/veganismo y me despojé de los millones de prejuicios que tenía, me di cuenta de que es una opción muy positiva y constructiva por donde la mires: salud, medio ambiente, sustentabilidad y ética.

Lo que creo que es mucho más valioso, es que al tener tanta información tan desagradable te haces mucho más consciente de tu entorno, de quienes te rodean y de tu paso en esta vida. Por ejemplo, hay muchas personas cercanas que sé que adoran a sus mascotas; sé que los aman genuinamente y harían todo por el bienestar de su compañerit@s, pero esas mismas personas, sin siquiera darse cuenta (por 26 años estuve en las mismas) son parte de injusticias atroces hacia otros animales que viven como esclavos solo para satisfacer las "necesidades" (ojo con las comillas) del ser humano al consumir productos de origen animal. Por supuesto, cuando no has asimilado o no has accedido a toda la información relativa sientes que te están atacando y tratando como un ser perverso, incluso puedes pensar que es una terrible exageración; de hecho a mí me pasaba cada vez que leía comentarios de vegetarianos o veganos, pero en un momento tuve la lucidez de analizar las acciones cotidianas que jamás me había cuestionado antes, y tuve la valentía de relacionarlas con la realidad que no es tan evidente. ¿Qué cosas me cuestioné? Un montón como por ejemplo:

- ¿Como pollos, vacas, pescados, cerdos, etc. y me espanto cuando veo a personas de otras culturas comiendo perros, gatos o ratas?

- Dejando de lado la parte personal emotiva ¿qué diferencia hay entre mi gata y la vaca que me acabo de comer? ¿me comería a mi gata? ¿haría pasar a mi gata por una situación de estrés?

- Ah, pero la carne me aporta las proteínas! Wait... pero ¿por qué no como insectos si son tan ricos en ellas?

- ¿Qué tuvo que pasar para que este pollo asado que estoy a punto de disfrutar llegue a mi plato?

- ¿Por qué me da tanta pena ver cómo matan a una foca para sacarle la piel, pero ni me inmuto al abrir una lata de atún?

- Me encantan los productos [inserte su marca de cosméticos favorita], pero ¿qué tuvo que pasar para que este resistente delineador de ojos llegara a mí sin dañar mi piel?

- ¿Por qué me entristece tanto ver la violencia a animales domésticos pero no me pasa nada al saber que estoy comiéndome el cuerpo de un ser que en algún momento tuvo vida, por lo tanto tuvo intereses al igual que ese pobre perro hambriento que alimenté en la calle?

Cuando buscas respuestas a esas preguntas te encuentras con una realidad abrumadora, y ese adjetivo en mi caso se queda chico para describir lo que sentí cuando decidí abrir mis ojos y mi mente. Siempre me sentí "en casa" cuando estaba en contacto con la naturaleza, las fuentes de agua, los bosques, los animales, etc., y cuando me informé sobre la industria de la comida me sentí el ser más hipócrita. Pedí perdón por todas las veces que insulté o etiqueté de grave a un vegetariano o vegano por mostrar la incómoda verdad. Y lamentablemente vivimos en esa hipocresía inconsciente; no queremos salir de nuestra comfort zone porque no es fácil, porque tus amigos y tu familia te van a tratar de loco o simplemente por egoísmo gusto. Muchos omnívoros piden respeto hacia su decisión de comer carne y de no querer saber qué le pasa a los animales. Yo les digo que para poder tomar una decisión, debes tener toda la información con respecto a un tema, no solo la conveniente o agradable. Actualmente el comer carne no es nuestra decisión; es una imposición desde que nos comienzan a alimentar. Nunca nadie nos dice que la leche o los lácteos son dañinos para la salud. Nadie nos pregunta cuando somos chicos si preferimos comer carne o verduras. Jamás nos informan que para la obtención de carnes, lácteos, huevos, cuero, lana, cosméticos, medicamentos, etc. hay que pasar a llevar los derechos de millones y millones de seres esclavizados ante nuestras "necesidades" creadas, seres que tienen intereses, que sienten, que entienden su entorno y que solo por el hecho de nacer están condenados a una vida llena de sufrimiento y crueldad. Si piden respeto hacia ustedes por su supuesta decisión ¿quién pide respeto por los animales que no tienen voz?

¿Qué harías si al nacer te separan de tu hijo inmediatamente para poder extraer su alimento y dárselo a otros seres que no lo necesitan?
¿Qué harías si estás disfrutando una tarde con tu familia y de repente unos seres superiores te raptan y te alejan de tu entorno para llevarte a jaulas para que otra especie pueda "educarse"?
¿Cómo sería tu vida encadenado/a o encerrado en una jaula en la que ni siquiera te puedes mover para que los de otra especie te usen en pruebas para que los productos tóxicos que generan no les dañen la piel? (HAY alternativas a la vivisección, por si no lo sabes)

El veganismo no es una moda. Es simplemente empatía y contacto con nuestra consciencia, nuestro cuerpo y nuestro entorno. El veganismo es sentido común y sí, concuerdo con muchos omnívoros que se quejan de que nos fanatizamos con el tema. Pero les aseguro que si se documentan sobre la realidad en los laboratorios, granjas y mataderos podrán entender esa postura. Es muy difícil callar cuando sabes que se está cometiendo una de las mayores injusticias en la Tierra. Hay una palabra que se ha integrado hace poco en mi vocabulario: especismo. Para mí esa palabra es tan negativa como racismo, sexismo, nacionalismo, etc., y me alegra mucho saber que día a día somos menos los especistas en el mundo.

Para terminar este post y para que el desinformado no caiga en los típicos comentarios fomes producto de su disonancia cognitiva, quisiera agregar:              

Aclaración 1:
Para los que salgan con los transgénicos, pesticidas en las verduras, etc. les digo que vendrán entradas posteriores con esos temas. Sí, son relevantes, pero no son una excusa para comer carne, porque los animales que la gente come son igualmente alimentados con soya transgénica y con pesticidas, por lo tanto de todas maneras los están consumiendo indirectamente.

Aclaración 2:
Las lechugas Los vegetales no sienten dolor porque no tienen sistema nervioso. Si se llegara a comprobar que sí sienten dolor, abogaría siempre por un sistema más humanitario de tratar al resto de los seres vivos (animales o plantas).

Aclaración 3:
Los seres humanos podemos vivir perfectamente saludables sin consumir animales.

Aclaración 4:
No escribiré solamente de veganismo en este blog.

¡Gracias por leerme! Y siéntanse libres de comentar sus perspectivas personales. Esa es la idea de este blog :).

8 abr 2013

Motivación y comienzo

La motivación que tuve para crear este espacio, es compartir reflexiones e información que generalmente considero relevante para nuestra sociedad.

Día a día veo los rostros de la gente en la capital, leo las prioridades de la gente a través de las redes sociales y huelo hostilidad en todas partes; algo me dice que no estamos en armonía. En algún momento aspiré ingenuamente a cambiar el mundo a partir de mi perspectiva personal; luego me di cuenta de que ningún cambio es inmediato, y por supuesto, que era iluso pensar que el mundo se adaptaría a mi visión de mundo. Sin embardo, creo que un buen punto de partida es hacer que la gente se cuestione su entorno.

No intentaré escribir entradas pretenciosas ni dármelas de blogger "shúper loca e intelectual", pues no pretendo aparentar algo que no soy. Simplemente trataré de narrar el mundo según mis ojos, sin más aspiración que hacer que al menos un lector piense más allá de lo que damos por sentado. Somos seres humanos, no robots. Sé que podemos vivir en armonía con nosotros mismos y con nuestro entrono, pero para eso hay que comenzar a derribar paradigmas y tradiciones. Esa es la parte más difícil.

Todos los comentarios son bienvenidos, siempre y cuando se basen en el querer aportar algo positivo.

¡Bienvenidos!