La idea de este blog era darle una continuidad a los contenidos para ir explicando poco a poco mi visión de mundo, pero si sigo pensando en hacer eso, creo que no me dignaré jamás a escribir una entrada. Así que parto desde el hoy no más.
Como los de mi entorno más cercano ya saben, hace algunos meses me hice vegetariana y posteriormente vegana. No pretendo hablar (en este post) de los motivos que me llevaron a tomar tal decisión, sino que quiero expresar mi punto de vista sobre las reacciones sociales cuando publicas comentarios o fotos que no son agradables para los omnívoros.
Recuerdo que cuando yo consumía productos de origen animal, me molestaba demasiado que publicaran información con animales moribundos, ensangrentados, etc. Lo encontraba muy morboso y sin sentido. Obviamente esa era mi postura desde una perspectiva super desinformada. A nadie le gusta ver imágenes fuertes, a mí tampoco, pero el hecho de que no veamos ciertas realidades no significa que no existan. Cuando comencé a documentarme sobre vegetarianismo/veganismo y me despojé de los millones de prejuicios que tenía, me di cuenta de que es una opción muy positiva y constructiva por donde la mires: salud, medio ambiente, sustentabilidad y ética.
Lo que creo que es mucho más valioso, es que al tener tanta información tan desagradable te haces mucho más consciente de tu entorno, de quienes te rodean y de tu paso en esta vida. Por ejemplo, hay muchas personas cercanas que sé que adoran a sus mascotas; sé que los aman genuinamente y harían todo por el bienestar de su compañerit@s, pero esas mismas personas, sin siquiera darse cuenta (por 26 años estuve en las mismas) son parte de injusticias atroces hacia otros animales que viven como esclavos solo para satisfacer las "necesidades" (ojo con las comillas) del ser humano al consumir productos de origen animal. Por supuesto, cuando no has asimilado o no has accedido a toda la información relativa sientes que te están atacando y tratando como un ser perverso, incluso puedes pensar que es una terrible exageración; de hecho a mí me pasaba cada vez que leía comentarios de vegetarianos o veganos, pero en un momento tuve la lucidez de analizar las acciones cotidianas que jamás me había cuestionado antes, y tuve la valentía de relacionarlas con la realidad que no es tan evidente. ¿Qué cosas me cuestioné? Un montón como por ejemplo:
- ¿Como pollos, vacas, pescados, cerdos, etc. y me espanto cuando veo a personas de otras culturas comiendo perros, gatos o ratas?
- Dejando de lado la parte personal emotiva ¿qué diferencia hay entre mi gata y la vaca que me acabo de comer? ¿me comería a mi gata? ¿haría pasar a mi gata por una situación de estrés?
- Ah, pero la carne me aporta las proteínas! Wait... pero ¿por qué no como insectos si son tan ricos en ellas?
- ¿Qué tuvo que pasar para que este pollo asado que estoy a punto de disfrutar llegue a mi plato?
- ¿Por qué me da tanta pena ver cómo matan a una foca para sacarle la piel, pero ni me inmuto al abrir una lata de atún?
- Me encantan los productos [inserte su marca de cosméticos favorita], pero ¿qué tuvo que pasar para que este resistente delineador de ojos llegara a mí sin dañar mi piel?
- ¿Por qué me entristece tanto ver la violencia a animales domésticos pero no me pasa nada al saber que estoy comiéndome el cuerpo de un ser que en algún momento tuvo vida, por lo tanto tuvo intereses al igual que ese pobre perro hambriento que alimenté en la calle?
Cuando buscas respuestas a esas preguntas te encuentras con una realidad abrumadora, y ese adjetivo en mi caso se queda chico para describir lo que sentí cuando decidí abrir mis ojos y mi mente. Siempre me sentí "en casa" cuando estaba en contacto con la naturaleza, las fuentes de agua, los bosques, los animales, etc., y cuando me informé sobre la industria de la comida me sentí el ser más hipócrita. Pedí perdón por todas las veces que insulté o etiqueté de grave a un vegetariano o vegano por mostrar la incómoda verdad. Y lamentablemente vivimos en esa hipocresía inconsciente; no queremos salir de nuestra comfort zone porque no es fácil, porque tus amigos y tu familia te van a tratar de loco o simplemente por egoísmo gusto. Muchos omnívoros piden respeto hacia su decisión de comer carne y de no querer saber qué le pasa a los animales. Yo les digo que para poder tomar una decisión, debes tener toda la información con respecto a un tema, no solo la conveniente o agradable. Actualmente el comer carne no es nuestra decisión; es una imposición desde que nos comienzan a alimentar. Nunca nadie nos dice que la leche o los lácteos son dañinos para la salud. Nadie nos pregunta cuando somos chicos si preferimos comer carne o verduras. Jamás nos informan que para la obtención de carnes, lácteos, huevos, cuero, lana, cosméticos, medicamentos, etc. hay que pasar a llevar los derechos de millones y millones de seres esclavizados ante nuestras "necesidades" creadas, seres que tienen intereses, que sienten, que entienden su entorno y que solo por el hecho de nacer están condenados a una vida llena de sufrimiento y crueldad. Si piden respeto hacia ustedes por su supuesta decisión ¿quién pide respeto por los animales que no tienen voz?
¿Qué harías si al nacer te separan de tu hijo inmediatamente para poder extraer su alimento y dárselo a otros seres que no lo necesitan?
¿Qué harías si estás disfrutando una tarde con tu familia y de repente unos seres superiores te raptan y te alejan de tu entorno para llevarte a jaulas para que otra especie pueda "educarse"?
¿Cómo sería tu vida encadenado/a o encerrado en una jaula en la que ni siquiera te puedes mover para que los de otra especie te usen en pruebas para que los productos tóxicos que generan no les dañen la piel? (HAY alternativas a la vivisección, por si no lo sabes)
El veganismo no es una moda. Es simplemente empatía y contacto con nuestra consciencia, nuestro cuerpo y nuestro entorno. El veganismo es sentido común y sí, concuerdo con muchos omnívoros que se quejan de que nos fanatizamos con el tema. Pero les aseguro que si se documentan sobre la realidad en los laboratorios, granjas y mataderos podrán entender esa postura. Es muy difícil callar cuando sabes que se está cometiendo una de las mayores injusticias en la Tierra. Hay una palabra que se ha integrado hace poco en mi vocabulario:
especismo. Para mí esa palabra es tan negativa como racismo, sexismo, nacionalismo, etc., y me alegra mucho saber que día a día somos menos los especistas en el mundo.
Para terminar este post y para que el desinformado no caiga en los típicos comentarios fomes producto de su
disonancia cognitiva, quisiera agregar:
Aclaración 1:
Para los que salgan con los transgénicos, pesticidas en las verduras, etc. les digo que vendrán entradas posteriores con esos temas. Sí, son relevantes, pero no son una excusa para comer carne, porque los animales que la gente come son igualmente alimentados con soya transgénica y con pesticidas, por lo tanto de todas maneras los están consumiendo indirectamente.
Aclaración 2:
Las lechugas Los vegetales no sienten dolor porque no tienen sistema nervioso. Si se llegara a comprobar que sí sienten dolor, abogaría siempre por un sistema más humanitario de tratar al resto de los seres vivos (animales o plantas).
Aclaración 3:
Los seres humanos podemos vivir perfectamente saludables sin consumir animales.
Aclaración 4:
No escribiré solamente de veganismo en este blog.
¡Gracias por leerme! Y siéntanse libres de comentar sus perspectivas personales. Esa es la idea de este blog :).