22 abr 2014

Termas Baños Colina

¿Qué llevar? Comida, toallas, sandalias, bloqueador, champú y jabón.

¿Qué usar? Ropa cómoda, abrigadora (dependiendo del pronóstico para cuando vayas), zapatillas.


Los santiaguinos muchas veces pensamos erróneamente que para relajarnos y desconectarnos de la rutina tenemos que viajar largas distancias al sur o al norte del país y gastar mucha plata.
Como la vemos todos los días (bueno, cuando el cielo no está con tanto Smog), se nos olvida que la Cordillera de Los Andes ofrece paisajes increíbles y nos puede dar recursos que ni la playa ni el campo nos podrían ofrecer.

En mi búsqueda por salir más a menudo de la ciudad, se me ocurrió buscar baños termales cercanos a Santiago. Con gran sorpresa descubrí que hay dos "centros" en la cordillera, que están a solo un par de horas de la capital: Baños Morales y Baños Colina, y mejor aún, hay empresas que ofrecen transporte. Se puede llegar en vehículo particular, pero no con un citycar y hay que ser bastante hábil al volante para sortear el terreno cordillerano.

Nosotros fuimos a Baños Colina. La única alternativa para pasar la noche ahí es acampar; no tienen hostal, refugio ni nada parecido, pero ir por el día es más que suficiente. En el recinto tampoco hay almacén ni lugar donde comprar comida (salvo por una picá que menciono después), por lo que es recomendable llevar de todo.

Nosotros llegamos con Expediciones Manzur, que cobran $16.000 por persona e incluye traslado ida y vuelta, y la entrada (que sale $8.000 por persona si vas particular). Te citan a las 7:30 al frente de la Torre Telefónica (Plaza Italia), para salir a las 8 am. Los furgones, hay que decirlo, no son muy cómodos, por lo que les aconsejo que si llegan temprano, se sienten al lado del conductor, y por último ahí irán con las piernas un poco más estiradas. No sé si habrá otras empresas con mejores vehículos, pero por lo menos estos se notaba que estaban carreteados.

El viaje dura aprox. 3 horas. Después de pasar el Cajón del Maipo el paisaje se torna bastante lindo, especialmente si las montañas están nevadas. Después de 2,5 horas aprox,  el furgón se detiene unos 20 minutos para que los pasajeros pasen al baño o tomen desayuno, en una "picá campesina" que como un almacén-restaurante-cafetería. Hay pan amasado, empanadas de pino, queso, etc. (no hay opciones veganas, lamentablemente) y te ofrecen reservar almuerzo, ya que este "sucucho" está solo a unos 500 metros de la entrada a las termas.

Después el furgón parte de nuevo, entra al recinto y deja a los pasajeros a unos 300 metros de las piscinas. El chofer da las instrucciones para el regreso (juntarse, en nuestro caso, a las 16:30 en ese mismo punto) y te dejan en libertad de acción.

Ahí cachamos el lugar: hay alrededor de 5 o 6 piscinas, baños, duchas y camarines. La piscina más grande era la que estaba con más gente, por ende dedujimos que era la más caliente, pero no. Había una más abajito que al parecer estaba bastante caliente, pero no lo comprobamos en ese momento. El resto estaban todas vacías. Me sentí estafada en un principio y como tenía frío dije "ni cagando me meto a estas hueás".

Decidimos ir a caminar y volver a la hora de almuerzo a ver si nos podíamos meter a la que estaba caliente (supusimos que habría menos gente a esa hora). Fuimos a un río cercano, cruzamos un puentecito, descansamos, tomamos fotos y almorzamos unas empanadas que nos habíamos comprado en Santiago (dato vegano: en el Emporio Vegetal).

Río en el recinto

Descansando

En la foto de arriba, en la montaña que se ve al frente se encuentra la pequeña colina donde están las piscinas (la mancha blanca son los camarines y baños)
En todo ese rato, nos dieron como las 2 y con lo lindo del lugar se me pasó la lata que me había dado que todas las cuestiones estuvieran frías. La cosa es que volvimos al sector de las piscinas, y tanteamos la única de las chicas que estaba con gente. Ahí cachamos que estaba muy caliente así que nos metimos. En conversaciones con gente que estaba ahí, nos enteramos de que al parecer las aguas se habían desviado por algún motivo desconocido y por eso todas estaban tan heladas, así que antes de ir, es mejor llamar y preguntar si están todas las piscinas (o la mayoría de ellas) con temperaturas óptimas. Aunque suene obvio, también es aconsejable tocar el agua de todas las piscinas antes de meterse.

Estuvimos metidos en el agua (que por cierto no es cristalina, tiene barro como de yeso o arcilla) como 1 hora y media sin hacer nada más que pensar "qué bacán esta hueá", porque además teníamos una vista maravillosa.

Una de las piscinas heladas




Yo sufriendo xD

Piscina principal

Otras piscinas



La única queja que tengo, es que alrededor de las piscinas había latas y botellas de cerveza vacías, y en algunas partes colillas de cigarros. Creo que la decisión de tomar alcohol o fumar es personal, pero por último hay que tener la decencia de no dejar rastros, mucho menos en lugares como este. También encontré bolsas plásticas, envases de golosinas, etc., lo que solo demuestra la poca cultura que tenemos sobre la preservación del ambiente, pero bueno, eso es tema para otra entrada. Sólo digo que si van, ojalá no caigan en eso.

Así que cabros, es un panorama muy recomendado para desconectarse, descansar y renovarse. 100% recomendado.



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